“Por una historia de la India pos-colonial”.

 

*Ingrid Lorena Ortega Purmann

Mi investigación está direccionada a cómo la educación puede ser utilizada como un mecanismo estratégico de dominación cultural, tomando como ejemplo el proceso de colonización llevado a cabo en India por parte del Imperio Británico y sus consecuencias en la actualidad. Para ello, me basaré en autores como Henry Giroux, José Aguilar y Edward Said, en contrapartida de las teorías sobre la educación de Thomas Macaulay en India.

Es sabido que los procesos educativos poseen siempre alguna función política referentes a los conceptos de dominación, raza, género, religión, etc, y como el modelo educativo a emplearse constituye (o puede constituir) una hegemonía cultural y educacional, asimismo como responde a un modelo político y económico, según H. Giroux y J. Aguilar. Este modelo posee una dinámica que conduce a la dominación de las conciencias, buscando fragmentar el conocimiento para facilitar un determinado proceso de control y dominación.

Es menester analizar críticamente los modelos educativos para poder determinar cómo los conocimientos impartidos son capaces de promover prácticas y valores compatibles con los grupos que sustentan el poder. Esto se basa en las estructuras ocultas de la significación, moldeadas por la ideología de quien ejerce la dominación, los objetivos que persiguen, el modelo que ostentan imponer y también dependerá mucho del contexto en el que se encuentren, para realizar este proceso.

Esta sensación de dependencia se da debido a que la nación imperialista ejerce un poder tal sobre sus colonias para que estas sientan la necesidad de ser colonizados. Para Said, aplicando esta visión hacia el derecho, constata las transformaciones e imponen modelos sociales y culturales propicios para la globalización jurídica, y de esta forma establecer medios “legales” para legitimarse en el poder. Tomando como ejemplo a Gran Bretaña durante la colonización en India, que tuvo como base justamente la dotación de un aparato jurídico-burocrático para continuar consolidándose en el poder.

La teoría sobre la educación en India para Thomas Macaulay se basó principalmente en un discurso histórico de dominación, siempre llevada a cabo por aquellos países o imperios dominantes de la época. Esto se refiere a la idea de que Gran Bretaña y Europa en sí poseían un alto nivel de educación, intelecto y buen gusto en comparación a la India y por ende, era su trabajo llevar “el mejor nivel de educación posible” para ellos, con el fin de adoctrinarlos en la misma lengua, costumbres e ideologías para completar el proceso de dominación.

 

“Nunca encontré uno entre ellos que pudiera negar que un solo estante de una buena biblioteca europea era superior a toda la literatura nativa de India y Arabia. La superioridad intrínseca de la literatura occidental es admitida completamente por aquellos miembros del Comité que apoyan un plan de educación oriental.”

2 de Febrero de 1835, Calcuta.

 

Es la construcción de ese discurso que gira en torno a la realidad en India que de alguna manera configura una estructura en sus bases para atender a los objetivos planteados desde la “Compañía de Indias Orientales”. En el caso de la educación, esta estructura es notoria incluso en las universidades fundadas por los británicos en la India, que en sus inicios egresó una gran parte de la población adaptadas a las leyes regidas por el capitalismo y las burocracias establecidas.

Estos institutos educativos creados por las clases dominantes para la manutención de un status quo determinado, promueven una elite de aquella cultura que se torna a favor de defender esos intereses colonialistas para perpetuar sus ideologías. Es esto a lo que se refería Macaulay cuando habla de un habitante indio que habla, piensa, actúa y posee los mismos gustos que un británico, haciendo referencia a la “superioridad” europea.

La desvalorización de la cultura y haciendo hincapié en todos sus aspectos negativos para poder dar una “razón de ser” a su colonización era una especie de moneda corriente para el imperialismo y sus estrategias básicas de dominación. A la población de India les hicieron creer que estaban predispuestos genéticamente a supersticiones y otras “irracionalidades” e intentaron inculcarle aquel sentimiento nacionalista (que en un pasado había dado posibilidad a la tan deseada hegemonía en Inglaterra). Los británicos se apropiaron de aquel discurso pseudocientífico como precursores de todo lo nuevo e innovador, destacando sus posibles habilidades pacifistas para detener aquella “intolerancia religiosa” que el “fanatismo” religioso de las religiones en India podría generar entre las castas.

Desde el ámbito educativo, y en la actualidad, considero que los estudios realizados sobre culturas como las del Oriente también facilitan y contribuyen a la manutención de ciertas ideas y estereotipos erróneamente arraigados al estudiar una sociedad como un hecho aislado, sin tener en cuenta sus bases históricas, sus procesos independentistas, religiosos o culturales. También hay que tener en cuenta que la utilización de la educación como recurso en este caso particular también puede deberse al fracaso del proceso de cristianización por parte de los europeos sobre el Oriente, un ejemplo claro de esto es el fracaso rotundo del protestantismo sobre Asia del Sur.

Aquellos indios que fueron  educados en Gran Bretaña, crecieron conociendo autores europeos de la época, desconociendo totalmente la producción literaria que su propio territorio ofrecía, o mismo conociéndolas sentían vergüenza de las epopeyas clásicas indias que sin lugar a dudas eran un reflejo de la sociedad y la cultura del país. No conocían los ejemplos de la dialéctica natural de los textos indios.

Crecieron considerando importante la historia “universal” (lea-se occidental) de todo aquello que se conocía hasta el momento desde una mirada que no reflejaba en nada la realidad de su sociedad. Es un estigma persistente incluso en la actualidad, muchos indios crecen sin tener un arraigo natural hacia sus raíces y su cultura, crecen careciendo de aquel sentido de pertenencia y apreciación por  su cultura, su literatura, su cosmovisión del mundo y entre otros.

Desde la visión académica, existen desde ese entonces hasta la actualidad un sinnúmero de ejemplares bibliográficos por autores que desconocían totalmente la realidad en la colonia o que indudablemente concordaban horrorosamente con el proceso de re-estructuración de India por parte de los británicos. Introdujeron en grandes proporciones la literatura inglesa con el fin de adoctrinarlos no solamente desde la enseñanza en las instituciones, sino también desde los géneros literarios que inserían de forma continua dentro del país.

Desde esta perspectiva, me recuerda mucho a una anécdota de una mujer africana que se refería a la absorción de la cultura europea por medio de los libros al referirse que ella imaginaba o interpretaba una realidad totalmente ajena a la de su país, ya sea en condiciones tan básicas como el clima, la población, la tierra, entre otros. Desde aquí también uno puede referirse a la pérdida de la cultura y las tradiciones de un territorio, cuando un individuo de allí comienza de alguna manera a “olvidar” o dejar de lado sus raíces para absorber aquella cultura y aquella ideología expuesta como fuente de lo primordial.

Los ingleses consideraban que una vez entablado el sistema educativo que ellos consideraban necesario para sus objetivos en India, pasaron a estimar que esto llevaría a una nueva y mejorada relación entre colonizadores y colonizados, dejando de lado los esfuerzos por la independencia y que se dedicarían a mejorar las instituciones del país acorde al modelo inglés. Los colonizadores crearon un discurso y una visión de “salvadores” de la vida en India para mejorar el futuro de aquella sociedad que para ellos era tan “atrasada” e “irracional”.

Concuerdo con Said cuando analiza la mirada que producen los mecanismos de dominación utilizados por el imperialismo y cuando esta se extiende a través de la cultura (pudiendo relacionarlo también, a la educación cuando él menciona la literatura). Es aquella sensación de superioridad frente a los pueblos y culturas colonizadas. Llegado este punto, el progreso y desarrollo se convierte en una pauta establecida por aquel imperio para tornarla legítima.

La historia (en su versión occidental) de la humanidad se presenta como una forma de control ideológico fuera del territorio, basándose en principios políticos propios de esa cultura dominante, reforzando aquella idea de superioridad frente a las colonias.

Reflexionando sobre mi investigación y leyendo más sobre la pedagogía crítica propuesta por H. Giroux sobre una estrategia anti-hegemónica que puede consistir tanto en la resistencia creativa al modelo educativo preponderante, o sustentarse en la construcción de una educación alternativa para la sociedad. Esta última opción requiere un análisis sobre una nueva “teoría educativa con base en la lucha cotidiana”, que tenga por fin permitir la identificación (y desmitificación)  de los hechos de la vida. Este proceso debería darse con la participación activa de todos los actores sociales y no apenas narrada por “los vencedores de la historia”.

Esto permite establecer un nuevo sistema educativo que permita irrumpir con la alienación y a su vez establecer formas más “democráticas” para la construcción del conocimiento, incorporando nuevos valores a las dinámicas de construcción del conocimiento no individualista, no egoísta y más solidario.

Este ejemplo y tantos otros demuestran que la construcción más básica de adoctrinación y absorción cultural provienen siempre de una base ideológica fundada desde la educación y en toda aquella estructura creada justamente para entablar padrones más universalizados que tienden a explayarse hacia otros ámbitos, como económicos, políticos, sociales y cuestiones de derechos humanos.

*Ingrid Lorena Ortega Purmann. Estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad Federal de Integración Latinoamericana. Miembro del CENACK.

Bibliografía.

AGUILAR, José L. “Conocimiento libre y educación emancipadora”.  Revista EDUCARE, Volumen 15, Número 1, Enero-Abril 2011. Disponible en http://www.ing.ula.ve/~aguilar/publicaciones/objetos/revistas/educare.pdf . Acceso en Septiembre de 2016.

HERNÁNDEZ, Yver. Tendencias educativas en la India moderna: Relaciones entre educación y poder. Tesis de Maestría. Centro de Estudios de Asia y África. 2011.

MARTÍNEZ, Luis. “La pedagogía Crítica de Henry A. Giroux”. Revista Electrónica Sinéctica, núm. 29, agosto-enero, 2006, pp. 83-87. Disponible en http://www.redalyc.org/pdf/998/99815739014.pdf . Acceso en Septiembre de 2016.

SAID, Edward. “Cultura e Imperialismo”. Editora Schwarcz ltda. VEDA.  “History of British Rule and Colozination in India”. Disponible en http://veda.wikidot.com/article:british-education-in-india . Acceso en Septiembre de 2016.