Las etapas geopolíticas del pensamiento político latinoamericano

*Miguel Ángel Barrios

La búsqueda de la identidad a  través de la formulación  de un discurso propio que tienda  a romper los lazos de las dependencias y la realización  histórica  de lograr un Estado integrado de la Nación Latinoamericana, a través  de la marcha y lucha política hacia la unidad, resulta ser la razón de existir del pensamiento político latinoamericano.

La estructuración  de las ideas políticas en América Latina no es otra cosa que la permanente pesquisa por encontrar la identidad y la originalidad de los procesos políticos. Tradicionalmente se ha indagado acerca de las influencias de las ideas europeas en los pensadores y hombres de acción latinoamericanos. Es indudable que el liberalismo -en las guerras de la independencia-, el positivismo -en la formación de los Estados oligárquicos agro mineros exportadores-, y las ideas anarquistas y socialistas -en las luchas sociales del siglo XX- han ejercido particular gravitación en el discurso político latinoamericano.

El planteamiento de un posible dilema en la metodología de la acción política latinoamericana, para producir los cambios que las situaciones de pobreza e injusticia lo requerían: Reforma o Revolución, ha ocupado, también, gran parte de la reflexión política en las décadas recientes.

Esta nota trata sobre la preocupación por focalizar, estudiar e investigar, lo que puede tener de original y con lo que se identifica el pensamiento político latinoamericano. En este “orden” multipolar naciente e incierto del siglo XXI, EL ÚNICO CAMINO SÓLIDO ES UN PENSAMIENTO POLÍTICO DE LA INTEGRACIÓN QUE TENGA COMO FINALIDAD MATERIALIZAR  UN ESTADO CONTINENTAL.

En este sentido, con el fin, de ser lo más  sencillo y didáctico, lo cual no resulta fácil  ni para el que escribe y menos para el lector, se resaltan los siguientes momentos de un Pensamiento Político Latinoamericano, de acuerdo a las diversas etapas geopolíticas:

a) El Proyecto Político Liberador

Las ideas que surgen con motivo de las independencias latinoamericanas en el siglo XIX, y teniendo como antecedente la “Carta a los españoles americanos”  del jesuita peruano Juan Pablo Vizcardo y Guzmán  en 1792, que para nosotros-como sostuvimos en numerosas oportunidades- constituye la partida de nacimiento del pensamiento político latinoamericano, al plantear por primera vez, que somos una misma Patria. Y en singular, aquellos que trataron de profundizar las ideas liberadoras, llevándolas  al plano social. Destacan aquí: el pensamiento de Simón  Bolívar y Simón Rodríguez, la acción  de San Martin, la concepción  revolucionaria de Monteagudo y la acción  político-social de Morelos. Aclaramos que existen muchos más, pero se trata de un bosquejo.

b) La Idea de la Confederación

Representada por la meta de la unidad continental. Los proyectos de Confederación de Simón Bolívar o la idea de unión centroamericana de Morazán, podrían ejemplificar el peculiar desarrollo del pensamiento en esta etapa.

c) Las Ideas de resistencia a los Imperios

La conciencia antiimperialista surge con fuerza entre las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX: el cubano José  Martí  y el argentino Manuel Ugarte, podrían ser los pensadores símbolos-reiteramos en este bosquejo- que asumirían las ideas antiimperialistas con la meta de la unidad latinoamericana.

d) El pensamiento interpretador de la realidad latinoamericana

La máxima expresión  serían los peruanos José Carlos Mariátegui y Víctor Raúl Haya de la Torre. Desde distintos marcos ideológicos, existen en ambos pensadores esfuerzos gigantescos por realizar una interpretación original de la realidad de la región.

e) Las ideas que surgen como consecuencia de la acción  política de los líderes populares

Se trata de líderes populares con signos ideológicos  populares nacionales o socialistas, pero con el común  denominador de representar intentos -algunos más  limitados-de resistencia nacional o modelos de organización  política y económica  autónoma. Podrían ser los casos de Sandino, Perón, Vargas, Cárdenas, Velasco Alvarado, por nombrar los más  significativos. Por supuesto faltan muchos más.

f) Las ideas de los Movimientos Nacionales Populares

Las grandes revoluciones latinoamericanas -la mexicana y la bolivariana-, los movimientos nacionales-populares -como el aprismo, peronismo, varguismo- y los mismos movimientos sociales de base o de reinvindicaciones específicas, han producido un caudal de ideas y de cultura política que no están  lo suficientemente valoradas, estudiadas y sistematizadas. En esta etapa se consolida el continentalismo de Juan Perón  que lo convierte en el primer teórico  y político de un realismo liberacionista a partir del núcleo geopolítico del Nuevo ABC -Argentina, Brasil y Chile-como núcleo  básico  de aglutinación para un Estado continental.

g) La etapa de los movimientos nacionales post consenso de Washington

Estos materializan la ensambladura del Mercosur, la Unasur y la CELAC, simbolizada por Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor y Cristina Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa y José Mujica -por nombrar a los más  reconocidos-.

También para enriquecer e indagar el pensamiento político latinoamericano, se hace preciso  tener en cuenta:

– El estudio de la obra y escritos de aquellos pensadores que desde el campo de lo nacional, han producido ideas significativas en algunos de los momentos históricos citados anteriormente.

– Es indispensable investigar a la producción de ideas en relación a los Estados Nacionales y las organizaciones intermedias.

– En un estudio pormenorizado del pensamiento político latinoamericano, se hace necesario llegar al nivel de la producción  de una cultura por parte de los movimientos populares de la región. Existen símbolos, mitos, creencias, valores, costumbres, festividades, procesiones, folklore, que conforman una verdadera cultura política en la región.

– A los escritos, discursos y obras de los pensadores que interese estudiarlos, habría que relacionarlo con la época  que vivió, la estructura productiva del país en ese momento, el tejido social de donde emerge y su articulación  con los movimientos culturales de la época.

– Un último nivel lo constituye la generación  de ideas relacionados con los poderes locales o regiones de fuerte solidez territorial. Todo este movimiento de las etapas geopolíticas del pensamiento latinoamericano conduce a retomar la indagación. El objetivo es redescubrir el SER LATINOAMERICANO, por medio del reconocimiento de la dependencia.

Podemos sintetizar que las variables del pensamiento político latinoamericano son:

–       La Defensa del Estado en favor de los sectores más desfavorecidos.

–       La Defensa de la Soberanía Nacional a escala continental suramericana y latinoamericana.

–       La búsqueda  de la satisfacción  de las necesidades básicas  para las mayorías.

–       El carácter Nacional-Popular y por lo tanto anti-oligárquico.

–       La Democracia económica  y social que amplía la democracia formal y pasa de una democracia representativa a una democracia participativa.

América  Latina es un todo que no sabe totalizarse. Únicamente  un pensamiento político de la integración conlleva a una ciudadanía regional en serio, para afrontar tal vez la etapa más difícil de nuestra historia.

El dilema será, y ya es, Patria Grande o la Nada.

Por Miguel Ángel Barrios, Dr. en Educación y en Ciencia Política.