Entendiendo la Diplomacia de los Pueblos

*Gabriel Alejandro Villalba Pérez

El Estado Plurinacional nos plantea nuevos paradigmas civilizatorios en contraposición a las viejas, obsoletas y decadentes doctrinas que se reflejaron a través de las tendencias políticas, económicas, financieras, jurídicas, sociológicas y filosóficas anteriores a la Nueva Constitución Política del Estado. Definitivamente esta constitución otorga las bases sobre las que se fundamentan diversos desarrollos teóricos y doctrinarios que antes eran simplemente copiados o adaptados. Los bolivianos entendiendo nuestra propia realidad social dejamos de copiar y empezamos a desarrollar estos nuevos paradigmas tales como la concepción misma del Estado Plurinacional que rompe toda definición clásica de Estado, la concepción de economía plural, la visión de convivencia cosmocéntrica en contraposición a la clásica visión antropocéntrica, priorizamos la administración de nuestros recursos estratégicos, en sí, recuperamos la dignidad boliviana y les planteamos a los pueblos del mundo nuevas ideas alternativas, de Bolivia para el mundo.

Uno de estos nuevos paradigmas, muy importante porque constituye nuestro relacionamiento con el resto del mundo, es La Diplomacia de los Pueblos. Para empezar a desglosar, teorizar e interpretar lo que es y lo que implica la diplomacia de los pueblos primero se debe recurrir necesariamente a un breve repaso histórico de cómo nace la diplomacia, como se desarrolla, como se la teorizó, como se la entiende y como se la enseña hasta nuestras días.

Diplomacia Clásica

La diplomacia es quizá una disciplina tan antigua como la misma política, porque esta última desarrolla una compleja serie de estrategias con el fin de conquistar el poder, ejercerlo, mantenerse en el mismo y desarrollar una compleja gama de acciones para lograr que el desarrollo de las ideas de poder y gobierno se hagan reales y efectivas. A su vez la diplomacia persigue consolidar objetivos e intereses en el ámbito internacional, las políticas internacionales, en relación con otros Estados u organismos internacionales. La noción más clásica que se tiene de diplomacia es aquella que la define como: “El arte de la negociación”.

Esta diplomacia clásica surge históricamente desde el momento en que los pueblos quisieron negociar. En la antigüedad, por ejemplo, ejercían la diplomacia los emisarios de los reyes o de los grandes imperios como el egipcio o el imperio persa que mantenían relaciones con otros pueblos, reyes o imperios. En el siglo XV cuando se empiezan a constituir los Estados nación, en el continente europeo surge una diplomacia quizá más organizada pero incipiente y aun arcaica en lo que refirió a su institucionalidad. Los primeros albores de la diplomacia oficial surgen en 1815 en Viena con el primer congreso sobre diplomacia, Austria es el primer Estado nación en el cual el diplomático pasa a convertirse en funcionario público. De este desarrollo histórico surge la diplomacia clásica como instrumento para la consolidación de los objetivos de la política internacional de cada Estado.

Diplomacia contemporánea

En la práctica diplomática contemporánea se pueden distinguir cuatro formas de diplomacia oficial, todas estas formas practicadas exclusivamente por los sujetos de derecho internacional público que son el presidente, el ministro de relaciones exteriores (Canciller) y eventualmente un ministro plenipotenciario especialista en el tema que el Estado desea negociar de forma bilateral o multilateral.

Estas formas de diplomacia son: La diplomacia bilateral que se desarrolla ante Estados y ante organismos internacionales. La diplomacia “ad hoc” cuya delegación o misión es creada exclusivamente para perseguir un objetivo específico. La diplomacia directa ejercida por los jefes de Estado entre sí y la diplomacia multilateral practicada por tres o más Estados con nuevos campos de acción en la práctica diplomática. Es importante poner en conocimiento del lector y con el fin de profundizar la investigación: La Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas [1] instrumento normativo internacional que fija todas las directrices que deben cumplir los Estados para ejercer sus relaciones diplomáticas. Instrumento que además se ampara en los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas relativos a la igualdad soberana de los Estados, al mantenimiento de la paz mundial, seguridad internacional y desarrollo de las relaciones de amistad entre las naciones.

El proceso de democratización de la diplomacia hacia la diplomacia de los pueblos

Ahora bien, después de desglosar lo que es la diplomacia clásica y su práctica contemporánea, se identifican aspectos sumamente arcaicos, que deben ser refutados, re pensados y re definidos buscando la democratización de la diplomacia con el fin de constituir fundamentos modernos en principios y valores para una nueva diplomacia cercana a la Diplomacia de los Pueblos.

El primer aspecto clásico de la diplomacia que se sigue enseñando, se sigue reproducido por todos los autores que teorizan y hacen “doctrina”, en mi opinión doctrina clásica arcaica y sin valor real en el contexto social internacional, de la ciencia de la diplomacia es que: “LA DIPLOMACIA DEBE SER OFICIAL”, es decir, practicada única y exclusivamente por los sujetos de derecho internacional público que son los únicos considerados oficiales.

La Diplomacia de los Pueblos destroza completamente esta máxima ya que se constituye en la forma de ejercer presión para conseguir las justas reivindicaciones internacionales de un pueblo, ejerce oposición cuestionando y rechazando las políticas que afectan a los pueblos del mundo como el imperialismo, colonialismo, neo colonialismo, terrorismo financiero y violación de derechos humanos.

Ejercen la Diplomacia de los Pueblos los movimientos sociales mundiales, que comparten el mismo sentimiento de rechazo a las malas prácticas políticas internacionales de su propio o de otro gobierno y que comparten a su vez el mismo sentimiento de reivindicaciones sociales internacionales históricas de los pueblos del mundo. Todo eso de forma no oficial ya que los movimientos sociales no gozan de personería jurídica internacional, es decir, no son considerados sujetos de derecho internacional público, no gozan de inviolabilidad y privilegios diplomáticos, ni de todas las comodidades propias de un agente diplomático. Sin embargo gestionan, organizan y combaten a través de las protestas que conglomeran a todos los sectores sociales populares y de forma especial a la juventud para exigir y gritarle al mundo el respeto a la vida, el respeto a los Derechos Humanos, reclamar las justas reivindicaciones históricas de los pueblos, rechazar las políticas económicas de imposición por parte de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, rechazar las intervenciones militares aprobadas en el Consejo de Seguridad de la ONU, expresar su repudio a políticas expansionistas y genocidas haciendo política internacional de cambio y rebelión contra la represión de toda política neoliberal. Todo esto sin ser agentes diplomáticos oficiales.

Nuestra legislación [2] teoriza a la Diplomacia de los Pueblos de la siguiente manera:

I. La Diplomacia de los Pueblos procura entender, dialogar y trabajar para todos, y no para algunos sectores privilegiados, priorizar los intereses de la nación sobre los intereses de cualquier sector, promover y facilitar no sólo el relacionamiento entre cancillerías sino también entre pueblos y valorizar el respeto a los Derechos Humanos y principios de la vida por sobre criterios exclusivos de mercado y capital.

II. El respeto a la Madre Tierra, el principio de la vida y los Derechos Humanos constituyen los fundamentos para las relaciones entre los pueblos del mundo con soberanía y dignidad.

Diplomacia de los pueblos en práctica

Un ejemplo concreto en la praxis de lo que es la Diplomacia de los pueblos se dio cuando nuestro presidente Evo Morales asistió a la posesión de la presidenta de Chile Michel Bachelet. ¿Qué fue lo que pasó? Nuestro presidente asistió como dicta todo protocolo internacional a la posesión oficial de la presidenta, expresándole sus felicitaciones, cumpliendo con todos los formalismos y rigurosidades diplomáticas hasta ese momento nada fuera de lo normal o del estándar de comportamiento diplomático que se espera de un primer mandatario. Posteriormente nuestro presidente participó de una multitudinaria reunión con los movimientos sociales chilenos de izquierda que no quisieron quedar al margen de la visita de un ícono mundial de la revolución socialista global como es Evo Morales. Fue en ese momento donde nuestro presidente realmente ejerció la Diplomacia de los Pueblos al tocar el tema marítimo, los movimientos sociales chilenos expresaron los más fervientes deseos del pueblo chileno de otorgarle a Bolivia una salida soberana al mar. En el encuentro el máximo respaldo a la política marítima internacional boliviana por las organizaciones sociales chilenas se dio con la frase de un joven dirigente chileno que dijo: “Chile (el pueblo chileno) hará todo lo posible, y hasta lo imposible por devolverle a Bolivia una salida soberana al mar” [3]. He ahí la Diplomacia de los Pueblos, al conseguir en Chile y por los movimientos sociales chilenos, pleno respaldo a la política marítima internacional boliviana, pues estos actores políticos y sociales chilenos que representan al pueblo no son agentes diplomáticos oficiales, pero si eligen a sus representantes y ejercen presión político-social hacia su propio gobierno al identificarse con esta justa reivindicación de Mar para Bolivia, reivindicación histórica no solamente boliviana sino latinoamericana y mundial.

Otro ejemplo claro de praxis de Diplomacia de los Pueblos se dio con el movimiento social mundial #todosSomosPalestina [4]. El mundo queda horrorizado con la masacre hacia el pueblo palestino en la Franja de Gaza, masacre imposible de ocultar. ¿Qué es lo que se hace, qué medidas se toman? En todo el mundo se producen protestas contra el genocidio gestado por el sionismo israelí y en apoyo al pueblo palestino. Otra vez por la sociedad civil organizada a través de los distintos movimientos sociales que tampoco son agentes diplomáticos oficiales, pero que al persistir con las protestas obligaron a los gobiernos de sus propios países a tomar medidas diplomáticas oficiales contra el genocidio en la Franja de Gaza. Excluyendo las políticas diplomáticas oficiales uruguayas y venezolanas abordaré solamente lo que pasó en Bolivia, se determinó solicitar Visa a todos los israelíes que pretendan viajes hacia nuestro país, medida diplomática oficial que respondió a las protestas nacionales, es decir el pueblo boliviano organizado en los distintos movimientos sociales demostró y expresó su indignación contra las políticas internacionales genocidas y expansionistas del Estado sionista israelí. Estas protestas nacionales sí fueron tomadas en cuenta y sí produjeron decisiones diplomáticas oficiales, esa es la Diplomacia de los Pueblos. Que el clamor del pueblo respecto a una política internacional no se quede simplemente en un bonito enunciado de apoyo o rechazo, sino que produzca realmente posiciones diplomáticas nacionales oficiales. Que el pueblo materializado en los movimientos sociales participe en la política internacional del Estado. Que el pueblo se transforme en un agente diplomático oficial, las decisiones del pueblo sean decisiones de la política internacional del Estado, esa es la Diplomacia que se ejerce por el pueblo, esa es la Diplomacia de los Pueblos.

Conclusión

Se entiende este nuevo paradigma denominado Diplomacia de los Pueblos como la democratización de las políticas internacionales mundiales para todos los pueblos del mundo, para todos los actores sociales.

La diplomacia de los Pueblos se distingue de la Diplomacia oficial tradicional por aspectos específicos tales como los sujetos que la desarrollan ya que la diplomacia oficial solo puede ser ejercida por los sujetos diplomáticos oficiales. O sea presidente, ministro de relaciones exteriores y ministros plenipotenciarios siendo la misma restrictiva y negando la participación en la política internacional del Estado a las mayorías nacionales de gran relevancia social que se expresan a través de las organizaciones sociales. Produciéndose así la interrelación internacional entre movimientos sociales de uno y otro país, o varios países a través de las manifestaciones sociales masivas a un gobierno, varios gobiernos propios o ajenos, e incluso a organizaciones internacionales para ejercer presión y rechazar las políticas internacionales degeneradas por el neoliberalismo e imperialismo mundiales.

La Diplomacia de los Pueblos se constituye entonces como el instrumento fundamental que tienen los Estados a través de sus organizaciones sociales (agentes no oficiales de la diplomacia) para ejercer presión hacia otros Estados u organismos internacionales con el objetivo de proyectar, persuadir y consolidar las justas reivindicaciones históricas y sociales de los pueblos del mundo obligando así a la consolidación de los actos diplomáticos oficiales. Entonces la Diplomacia de los Pueblos se instituye como garante e instrumento de control social de la propia diplomacia oficial al expresar la voluntad del pueblo a través de las organizaciones sociales nacionales e internacionales que se involucran en las políticas sociales internacionales de sus Estados o las denuncian de ser éstas políticas imperialistas, neocolonialistas, si atentan contra la naturaleza, el medio ambiente, si violan los derechos humanos en cualquier parte del mundo. El clamor de los pueblos del mundo es el espíritu del ejercicio de la Diplomacia de los Pueblos como instrumento importantísimo en la política internacional.

 

Fuentes bibliográficas

Alba Oscar, Castro Sergio, Castellanos Mario y cía.; Derecho Internacional Público; Instituto de Estudios internacionales (IDEI-Bolivia); Grupo Editorial kipus; Cochabamba – Bolivia; 2012.

Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas; 18 de abril de 1961; Ratificado por Bolivia: Adhesión el 28 de Diciembre de 1977. Entró en vigor el 24 de Abril de 1964

Ley de Celebración de Tratados No. 401; Entra en vigor el 18 de septiembre de 2013.

Notas

[1] CONVENCION DE VIENA SOBRE RELACIONES DIPLOMÁTICAS, 18 DE ABRIL DE 1961. Ratificado por Bolivia: Adhesión el 28 de Diciembre de 1977. Entró en vigor el 24 de Abril de 1964.

[2] Ley de Celebración de Tratados del 18 de Septiembre de 2013 No. 401 TITULO II, CAPITULO II, ARTICULO 22 (DIPLOMACIA DE LOS PUEBLOS).

[3] La frase más emblemática de los sectores sociales chilenos en el encuentro que sostuvieron con el Presidente Evo Morales en Santiago de Chile, encuentro desarrollado el mismo día pero de forma posterior a la posesión oficial de la presidenta de Chile Michel Bachelet.

[4] Denominación del link en las redes sociales expresando el apoyo global hacia el pueblo palestino.

Por Gabriel Alejandro Villalba Pérez, abogado, militante de la Generación Evo, conductor del programa radial y televisivo Sangre Combativa y escritor para diversos medios sobre coyuntura nacional e internacional.