¿Antártida, víctima del ZOOLujo?

 

*Mariano Memolli.

Algunos empresarios inescrupulosos han comenzado a invadir aquello que consideran un “Desierto Blanco”. No hay tal “Desierto”. La Antártida está viva, prospera, nos enseña su ciencia. Ella está sufriendo las primeras avanzadas de una invasión. Es invadida por la lógica irracional del ZOOLujo. En eso que no ven, en eso que llaman “desierto”; la honrada vida se extiende soberana.

¿Turismo ó ZOOLujo?

Interior Iglú | White Desert | 2016

Iglúes | White Desert | 2016

El Hotel White Desert ofrece una gama de posibilidades de alojamiento y excursiones de lujo extremo. Las expediciones parten desde Ciudad del Cabo hasta la pista de aterrizaje Novozaraleskaya. Desde allí se trasladan hasta el campamento que consta de iglúes preparados como habitaciones de lujo con baño privado y comida gourmet. Este campamento se encuentra en la zona denominada Tierras de la Reina Maud en un sector con un clima “cálido” que se llama Schirmacher Oasis. En una entrevista que le realiza la Asociación Internacional de Operadores de Turismo Antártico, uno de los representantes de la empresa menciona que su interés es extender las fronteras hacia sitios inexplorados. White Desert ya figura en los buscadores como una instalación permanente y se puede reservar habitación con excursiones de 8 días desde € 64.000 euros hasta una excursión de un día por € 9.800 por persona. Entre las opciones de excursión se encuentra una vista a la colonia de pingüinos emperadores y la vista al Polo Sur geográfico. Entre sus clientes distinguidos se encuentra el Príncipe Harry del Reino Unido y la familia real Saudi.

Avíón Ilyushing aterrizando | Glaciar Unión | 2016

En el caso de la opción más económica podrá permanecer en la Antártida por 12 horas visitando la colonia de pingüinos adelia, conociendo las grutas de hielo y caminar por los alrededores para, luego, finalizar la visita en un alojamiento de madera, con un champagne y comida con la posibilidad de utilizar el sauna del alojamiento.

Recibimiento con Alfombra Roja | Glaciar Unión | 2016

Los turistas son trasladados en un avión Ylushin 76 con una alfombra roja para el descenso.

Otro campamento de lujo es más antiguo y se ubica cerca de una base de Chile en el glaciar Unión. Este campamento tiene su punto de salida en Punta Arenas desde dónde se trasladan en otro avión Ilyushin 76, además de aviones más pequeños con esquíes de aterrizaje.

Baños y Duchas | Glaciar Unión | 2016

Este campamento no tiene el mismo lujo que White Desert, pero tiene mayor cantidad de carpas destinadas al alojamiento del turismo.

Campamento | Glaciar Unión | 2016

Desde allí parten al Monte Vinsson, la montaña más alta del continente antártico y al Polo Sur, además de otras actividades como esquiar, mountain bike, vóley “playero” y otras actividades vinculadas al turismo aventura.

Joel Oleson | Foto publicada por el Daily Mail de Gran Bretaña

Existen otras formas de realizar turismo en la Antártida y es mediante cruceros en dónde el alojamiento es en el propio buque. Este turismo se encuentra regulado y más observado por la Reunión Consultiva del Tratado Antártico. Los viajes de 8 días tienen un costo mínimo de U$D 8.000 por persona. Los turistas deberían respetar las indicaciones, aunque, de acuerdo a quien sea y cuanto paguen las cosas pueden arreglarse. Sino vean esta imagen que salió publicada en el Daily Mail de Gran Bretaña en dónde el turista miembro de la empresa Microsoft, Joel Oleson que contrató un tour privado, cuenta que la foto que se sacó con el pichón de pingüino estaba “dentro de lo permitido” dado que el pingüino se acercó a él y no él al pingüino. El guía le dijo que estaba bien. Bastante discutible. El turista quiso hacer valer su inversión y lo grave es que el guía, que sí sabe de las normas y las posibles enfermedades respiratorias transmisibles (de los dos lados) permitió está imagen tierna por la cuál un científico o un logístico de un Programa Antártico Nacional sería exonerado.

Existen muchas más historias y datos para ser debatidos en nuestro foro. Este es un preliminar debate para comenzar con la producción de documentos independientes con rigor académico. El turismo es una actividad permitida por el Sistema del Tratado Antártico, la Asociación Internacional de Operadores de Turismo Antártico (Internacional Association of Antarctic Tour Operators, IAATO) es una asociación que nuclea a las empresas que realizan turismo en la Antártida, estas empresas contratan a científicos como guías y a logísticos para que cumplan con tareas propias de su especialidad. Las ganancias de las empresas son muy considerables y el flujo de turistas ha vuelto a crecer luego de la crisis del 2008.

El caso de los hoteles, campamentos casi permanentes y yates es diferente. La Reunión Consultiva del Tratado Antártico ha realizado varias sesiones en dónde se acordó no permitir el asentamiento de instalaciones permanentes para el turismo, por esa razón no hay hoteles como tales en la Antártida. Las bases son de uso científico exclusivamente.

Los campamentos están en el límite ya que no se considera instalación permanente. Tal vez ese sea el truco, aprovechar la falta de regulaciones en ese sentido. También el Comité para las Investigaciones Científicas Antárticas (Scientist Committee on Antarctic Research, SCAR) ha señalado la importancia de conservar prístinos los lugares inexplorados de la Antártida, mientras que desde la organización de los campamentos turísticos señalan que son los nuevos desafíos. Los programas Antárticos Nacionales gastan mucho dinero en el cuidado del ambiente antártico y los estándares son muy altos, hay un extremo cuidado en las evaluaciones de protección ambiental de cada proyecto que se realiza en la Antártida. Además de respetar las normas adoptadas por los gobiernos que se adoptan en las Reuniones Consultivas del Tratado Antártico. En algunos casos podrían verse medidas contrapuestas, por un lado el gobierno británico impulsa duras medidas de protección ambiental y por otro la realeza de ese reino se aloja en campamentos lujosos de dudoso respeto por la conservación ambiental. La vara no es simétrica al evaluar cada actividad en cada país.

En los casos difíciles que fueron competencia de la Dirección Nacional del Antártico de Argentina, se decidió que la evaluación inicial de impacto ambiental fuera pública durante un tiempo previo al inicio de la actividad para que cualquier persona del mundo pudiera hacer observaciones. De esa manera se aseguraba la transparencia suficiente para dar la autorización a esa actividad en particular. En lo personal estoy a favor de un turismo regulado y que respete las normas de protección ambiental, que sea “mercado regulado” ya que éste último opone a las medidas impulsadas por científicos y ambientalistas de todo el mundo. Espero esto sea un disparador del debate para establecer documentos de trabajo con la premisa de respetar todas las opiniones independientes y válidas sobre el tema.

 

Por Dr. Mariano Memolli, Presidente de ECOAntartida