Antártida: De Buques, Galletitas y Remates | Capítulo Remates

 

*Mariano Memolli.

La gran posibilidad de rematar la histórica sede de la Dirección Nacional del Antártico y del Instituto Antártico Argentino ubicada en la calle Cerrito 1248 de la Ciudad de Buenos Aires para un negocio inmobiliario, no es lo único que podría rematarse a nivel antártico y del Atlántico Sur.

Isla Media Luna | Shetland del Sur | Antártida | 2014

La carta de Theresa May, fecha 2 de Agosto de 2016, al Presidente Mauricio Macri evidenció como serían las nuevas relaciones entre Gran Bretaña y la Argentina.  Quedó en claro que condicionan la elección de la Canciller Malcorra respecto a una política de concesiones para las Falkland Islands.  La carta utiliza el topónimo inglés para las Islas Malvinas.  Ese hecho implica un desafío para el Presidente dado que esa nota debió rechazarse enérgicamente ya que la aceptación de ese topónimo implica reconocimiento de la soberanía del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre nuestras Islas Malvinas.  Este recurso diplomático de usar sólo el nombre inglés para nuestras islas es conocido por los que hemos transitado las reuniones multilaterales en las que participan los británicos, es la forma de penetrar culturalmente para afianzar ese nombre entre todos los países que participan en los foros.  En esas reuniones jamás aceptan nombres argentinos a sitios geográficos con denominación británica.  Los británicos evitan penetración cultural inversa.  El rechazo enérgico a esa afrenta no se hizo por parte del gobierno actual, nada se dijo. Casi nadie lo observó.

El hecho de haber pedido por el diálogo para la explotación petrolera en las islas se aceptó. La evidencia es que este tema siguió en la agenda bilateral. Es de esperar que si cae el gobierno venezolano el precio del petróleo aumente a sus valores históricos y se podrán financiar emprendimientos de empresas petroleras en países neocolonizados con economías abiertas favoreciendo empresas como la British Petroleum. El otro pedido fueron los vuelos a Malvinas, pero las condiciones no son similares a las anteriores a la guerra de 1982. Ahora necesitan desarrollar el “turismo ambiental”, la investigación científico ambiental en el SAERI (South Atlantic Environmental Research Institute, o Instituto para la Investigación Ambiental del Atlántico Sur), y ser puerto de despliegue antártico. Además de transportar kelpers y militares británicos a las islas.

También tiene vinculación con la Antártida

Poco saben que los británicos tienen un reclamo superpuesto con el Sector Antártico Argentino y que para ellos Puerto Argentino (le dicen Port Stanley) es la capital del territorio de ultramar británico que incluye nada menos que las Georgias del Sur, las Islas Sandwich del Sur y un gran sector antártico.  La pregunta será como se relaciona esto con la carta de Theresa May.

Como continuación a las conversaciones derivadas de la carta de May a Macri dentro de la visita del Ministro de Estado para Europa y las Américas de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Commonwealth Británica, Sir Alan Duncan, se realizó un Comunicado Conjunto entre Sir Duncan y la Canciller Susana Malcorra, dónde establecieron una “posible cooperación en materia antártica, incluyendo intercambios, actividades conjuntas y acuerdos entre los programas científicos del Instituto Antártico Argentino (IAA) y el British Antarctic Survey (BAS) así como también el desarrollo de actividades conjuntas en el área de la Convención sobre la Conservación de Recursos Vivos Marítimos Antárticos (CCRVMA).”  Es la continuación de las conversaciones posteriores a la carta. Así se entiende poco.

Niebla sobre el Mar | Isla Media Luna | Shetland del Sur | Antártida | 2014

Esto significa abandonar una política de soberanía nacional y de integración latinoamericana, para ingresar a una peligrosa política neocolonial británica.

El Instituto Antártico Argentino fue fundado por Perón en 1951 entendiendo la Soberanía Científica para afirmar los Derechos de Argentina en la Antártida y Atlántico Sur, su primer director fue el General Hernán Pujato.  Todo lo contrario de la actual política. La Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marítimos Antárticos (CCRVMA) mediante su Comité Científico, establece las cuotas de pesca.  Una enorme parte de los recursos económicos que el gobierno ilegal de Malvinas reparte entre los habitantes de Malvinas provienen de estos permisos que se otorgan acorde a lo autorizado por la CCRVMA.  La Argentina se opuso a que el gobierno ilegal e ilegítimo de Malvinas usufructúe cuotas de pesca o venta de licencias a empresas de terceros países porque esos ingresos corresponden a la Argentina y a su pueblo.  El PBI de los Kelpers por estos ingresos está cercano a U$D50.000 por año, una suma nada despreciable.   El interés de los británicos por establecer acuerdos para trabajar conjuntamente en el comité que estipula las cuotas de captura de pesca en el Atlántico Sur con la Argentina no es inocente.

Otro hecho que nadie notó es que cambió el Presidente del Comité Científico para Investigaciones Antárticas (SCAR) en la reunión bianual celebrada en Malasya este año.   El español Jerónimo López Martínez cambió por el sudafricano, hoy australiano Steven Chown. Este cambio ocurrió en una votación en la cual participaron las nuevas autoridades del Instituto Antártico Argentino.

¿Quién es Steven Chown?  Es un científico que promueve la integración de las autoridades ambientales del gobierno ilegal e ilegítimo de las Islas Malvinas y Georgias del Sur al sistema científico antártico.  En la reunión anual de 2014 en Nueva Zelandia, este científico promovió una disertación especial de la administración Kelper para poner en evidencia la excelente gestión en el manejo ambiental de las Georgias del Sur por parte del gobierno británico.  Nosotros nos opusimos con quejas verbales y notas oficiales para que se quitara todo registro de esa presentación.  Para el Dr Chown esa fue una clara intervención negativa de la política en la ciencia.  Le molestó que Argentina hiciera valer sus derechos por medio de sus representantes.

De manera previa, antes de la elección del Dr Chown como presidente del SCAR, se celebró casi un mes antes, la Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos (RAPAL), en dónde, entre otras cosas, se acuerdan posiciones conjuntas.  Esta reunión en Ecuador, no contó con la presencia de las nuevas autoridades argentinas, viajó una muy pequeña comisión y no se conversó sobre la posición nacional respecto a esta candidatura.

Argentina aceptó este presidente con una llamativa tolerancia, en sintonía con las notas y conversaciones de alto nivel.  La ciencia será una herramienta de mucho valor para futuras negociaciones en la Antártida.  La política neocolonial británica es coherente con su historia y avanza en la dirección de consolidar su presencia permanente en las islas del Atlántico Sur y la Antártida.

La dirección de la actual administración gubernamental es demasiado permisiva frente a las exigencias británicas.  Si el objeto es obtener el apoyo británico para la candidatura de la actual Canciller a la Secretaría General de las Naciones Unidas, estamos ante un hecho insólito.  La carta de Theresa May es muy clara en su primer párrafo al hablar de la candidatura a la ONU de nuestra Ministra de Relaciones Exteriores y Culto. La nota de May es una respuesta a una nota de Argentina, no una sugerencia británica para conversar estos temas. En la diplomacia, las notas se conversan de antemano, nada debe quedar librado al azar, aunque podría equivocarme (lo deseo).

Expedición Polar Argentina | 1954

El resignar soberanía política para obtener de favor un puesto.  La resignación de derechos es muy peligrosa, es un hecho que puede afectar permanentemente nuestra titularidad sobre los recursos naturales.

Quien habita en esta soberanía, en ese territorio, lo conoce de una manera muy especial, es parte de su ciencia, una idea de futuro y un legado para nuestros herederos.

El petróleo del Atlántico Sur, los recursos vivos marinos y los recursos bentónicos pertenecen a la Argentina y no deben ser compartidos con nadie.  Podrá discutirse después como explotarlos y con qué socios, pero lo primero es defender nuestro suelo y nuestro mar. Por nuestro Derechos muchos dieron todo, incluso sus vidas.

Nota complementaria:

Theresa May es la Primer Ministro del Reino Unido desde 2016.

Por Dr. Mariano Memolli, Presidente de ECOAntartida