LA POLITICA NO HA MUERTO: Contribución al diálogo colectivo sobre “el estado de la globalización” y “el mundo con Trump”

*Nicolás Canosa

“Donald Trump fue electo este martes como el XLV presidente de los Estados Unidos. Son palabras que esperábamos no escribir nunca. No podemos fingir ser optimistas respecto a que Trump desarrolle súbitamente respuestas más racionales para estos problemas que las que ofreció durante la campaña, ni a que descubra una disciplina o una sabiduría que por el momento no ha mostrado” Consejo editorial del New York Times[1]

“Democratizar la distribución de la riqueza económica, política, cultural sólo es posible con pueblos organizados y movilizados. Los intereses organizados de las transnacionales financieras NO tienden a la democratización de nada. SI a la monopolización de todo. Esa es la ley interna que rige a los monopolios capitalistas financieros. Walter Formento y Wim Dierckxsens[2]

“A nosotros se nos acusaba de proteccionistas y de que quedábamos mal con el mundo, y fíjense lo que acaba de suceder en el país y en la economía más importante del mundo, señoras y señores. Acaba de ganar alguien que hace del proteccionismo de sus trabajadores, de sus empresas y de su mercado interno una bandera. Porque a no engañarse, el que crea que ganó el Partido Republicano en Estados Unidos está equivocado, en Estados Unidos ganó alguien que representa la crisis de la representación política producto de la aplicación de políticas neoliberales desde el Consenso de Washington. Eso es lo que pasó. Que quien lo encare o quien lo encarne sea una persona con determinadas características personales no puede oficiar de árbol para taparnos el bosque, por favor” Cristina Kirchner[3].

“¿Quién gobierna entonces? El dinero ¿Cómo gobierna? Con el látigo del miedo, de la inequidad, de la violencia económica, social, cultural y militar que engendra más y más violencia en una espiral descendente que parece no acabar jamás. Hay un terrorismo de base que emana del control global del dinero sobre la tierra y atenta contra la humanidad entera. De ese terrorismo básico se alimentan los terrorismos derivados como el narcoterrorismo, el terrorismo de estado y lo que erróneamente algunos llaman terrorismo étnico o religioso. Ningún pueblo, ninguna religión es terrorista” Papa Francisco.

 

El 31 de diciembre de 2016 el vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera publicó un interesante artículo titulado “la globalización ha muerto”[4]. Durante los primeros días de enero este artículo circuló por numerosos portales digitales. Enriqueciendo los puntos que dieron mucho para pensar de aquél análisis, aunque con un diagnóstico opuesto, surgió la respuesta de Miguel Ángel Barrios: “la globalización no ha muerto”, motivada por la búsqueda de “dialogar y pensar en conjunto más que solos” entre quienes nos une el sueño y la lucha por la liberación de la Patria Grande, también publicada en varias páginas de política internacional, siendo uno de ellos nuestro sitio de análisis geopolítico del “Centro de Estudios Nuestro Americano Chávez Kirchner”[5]. Aquí, otros autores como Marcos Methol Sastre (Uruguay) y Gabriel Villalba Pérez (Bolivia), previamente han publicado sobre este tema. Con la asunción de Trump el 20 de enero de 2017, se encendieron profundos debates que de forma directa o indirecta nos afecta al tema en cuestión. En este artículo se buscará dialogar y reflexionar en base a las coincidencias y diferencias con estos autores mencionados y a los artículos posteriores a la asunción del presidente norteamericano, con la intención de contribuir en este análisis necesario para apreciar correctamente las cambiantes, contradictorias y complejas correlaciones de fuerzas a nivel mundial, siguiendo también las ideas al respecto de un gran referente del Pensamiento Nacional y latinoamericano que falleció recientemente. Me refiero al argentino Jorge Bolívar y su extensa y valiosa obra “estrategias y juegos de dominación. De Marx y Lenin a Perón y Hannah Arendt. Para una crítica del saber político moderno”, donde sostiene que “la complejidad es el nombre de la época en que vivimos” y que ésta es una época que “llama a pensar” y a leer el contexto mundial desde una perspectiva estratégica, advirtiendo los juegos de dominación que impulsan las distintas fuerzas y encontrar allí el horizonte de poder para realizar nuestras prácticas de liberación.

La globalización como proceso histórico

Todo hecho de la realidad social y geopolítica arrastra consigo un origen de carácter inevitablemente histórico, ante lo cual la posibilidad explicativa deberá indagar las variables de esta índole para comprender el fenómeno que se busca comprender. Solo basta con indagar el condicionamiento de la historia familiar en el desarrollo de nuestras relaciones personales, como los hechos de repercusión política práctica de los gobiernos, del accionar de los pueblos y de las distintas fuerzas y “cuerpos de poder” en relación a la historia de un país o del mundo en su conjunto, tema que aquí nos centraremos a analizar. Por eso el estado actual de la globalización se debiera explicar y analizar desde la idea de que consiste en un “proceso situado” que, como en la vida personal, tiene momentos de incertidumbre, distintas etapas que se entrecruzan y obstáculos de mayor dimensión o de escasa incidencia, pero obstáculos al fin a los cuales hay que enfrentar en una navegación que, salvo alguna catástrofe, no parece detenerse.

Los autores mencionados en el resumen inicial coinciden en que el proceso de globalización planetaria –mundialización o tendencia al universalismo según Perón- y, en efecto, la configuración de un “sistema mundo”, se produjeron con el descubrimiento y posterior colonización de América en 1492. Acercándonos a la historia reciente, Barrios, por su parte, sostiene que el neoliberalismo es una sub-etapa del proceso de la globalización. Entiendo que Linera se refiere a este proceso cuando dice que la globalización ha muerto y no a la indetenible y cada vez más acelerada interconexión planetaria que bien define Marcos Methol Sastre y en la que advierte que no debe ser nuestro rol el de espectadores del proceso:

“si partimos de la base que la globalización es un proceso irreversible, entonces lo más apropiado es resolver cómo y cuánto podemos incidir en sus efectos, deseados o no deseados. La primera tarea es identificar cuáles son los polos o centros que marcan predominantemente el modelo de globalización en cada período histórico”[6].

En este sentido, a continuación trataremos de identificar esos bloques de poder y su relación con el “mundo con Trump”, para luego de revisar el peso de la revolución digital en que estamos inmersos (ineludible factor para pensar la globalización en que estamos viviendo). Hacia el final, reflexionar sobre las posibilidades de actuar desde nuestra región en el porvenir de la mundialización y argumentar la contundencia del título de este artículo.

La crisis en el seno del poder mundial, la desmesura del capital y la falsa moral

El comienzo del año 2017 en términos geopolíticos y comunicacionales pareciera estar capturado por “el fenómeno Donald Trump”, cuya asunción a la presidencia de los Estados Unidos del magnate y el seguimiento de sus primeras medidas, ha provocado un sinfín de debates académicos, periodísticos, políticos y diplomáticos de distintas tradiciones ideológicas, como también notables incertidumbres y sismos en las relaciones exteriores de varios países.

En este artículo donde analizamos el estado actual de la globalización -y en particular de su fase neoliberal- creo que merece analizar en particular este acontecimiento que está estrechamente vinculado a la posición de Linera acerca de la muerte de la misma, de la crisis como inflexión según Barrios o, en ligazón con ésta última, de redefiniciones táctico-estratégicas de los actores –la postura principal en este artículo-. Buscamos aquí alejarnos de análisis ideológicos o reduccionistas –como suelen presentarse los que atribuyen el triunfo de Trump a su machismo y xenofobia, o quienes se encandilan en esta peculiaridad de su discurso-, debido a que si queremos comprender en profundidad la magnitud del fenómeno histórico actual, es necesario recrear las condiciones de poder en la que este se produjo[7], advirtiendo su amplitud de variables y su complejidad, siguiendo las máximas analíticas de Jorge Bolívar (éste, no olvidemos, sostiene que “la complejidad es el nombre de la época que vivimos”).

Recuerdo que, en las reuniones organizativas previas a la realización del “Congreso de Filosofía y Geopolítica “Néstor Kirchner”[8], planteábamos el objetivo de representar con claridad cómo se manifiesta hoy la contradicción principal de la región “imperialismo o nación; liberación o dependencia”. Contradicción que demarca la disputa histórica aun no resuelta entre las fuerzas de la dominación y la opresión y las fuerzas de la liberación en Nuestra América, y que considerábamos que debería ser desmenuzada y actualizada en esa instancia de debate, reflexión y acción común de distintos actores del movimiento nacional y popular para confrontar mejor a las primeras. Traigo a colación esto, porque el principal interés por comprender lo analizado en este artículo no proviene de la búsqueda de erudición individual o por mero interés academicista, sino radica en la intención y el esfuerzo por lograr significar, visualizar y contribuir mediante el diálogo colectivo al esclarecimiento del mundo en el cual nos toca luchar desde Nuestra América Latina, y dimensionar en qué modo afecta a esta región los cambios y movimientos de los bloques de poder a nivel mundial. Para ello, creo oportuno revisar las tesis de Walter Formento que sintetiza esta complejidad y profundiza acerca de las internas de los bloques de poder en pugna hacia el interior de Estados Unidos; las fracciones que disputan en el seno del capitalismo financiero; y los restantes bloques de poder mundial en dos libros claves: “la crisis financiera global” (2011; Formento y Merino) y “geopolítica de la crisis económica mundial” (2016; Formento y Dirckskenses). También repasar en el punto B) cifras y hechos concretos que demuestran el creciente grado de desigualdad que el capitalismo financiero global ha producido en el mundo, impactando también en los países centrales, lo cual facilitó el ascenso de Trump a partir de un discurso anti-establishment y en favor de los trabajadores y la clase media perjudicada por aquellas medidas. En el C) se busca discutir con tesis moralistas o ideológicos que, conscientemente o no, empañan las posibilidades de comprender los juegos estratégicas de poder y las disputa de fuerzas al interior de EEUU y a nivel geopolítico mundial, reduciendo el debate a cuestiones que, en definitiva, esconden una falsa moral o un doble estándar perjudicial para la lectura precisa de los acontecimientos.

a) Los bloques de poder a nivel mundial

El director del CIEPE[9], sostiene que hoy existen cuatro polos de poder de alcance global o universal. Aunque explicados y presentados a continuación de modo esquemático, creo que esta caracterización que Formento realiza es rigurosa y necesaria para observar las internas existentes en el sistema capitalista actual, delimitar el campo de acción de los actores en juego y sus intereses, que si bien no son lineales y posiblemente contradictorios, ayuda a comprender no sólo estas disputas en el seno de los Estados Unidos, sino su repercusión en América Latina y en los dirigentes que expresan y responden a alguno de estos sectores.

Dos de estos bloques, se encuentran enfrentados en el seno de la principal potencia mundial –Estados Unidos- y esto aparece visible a partir de tres hechos centrales. El primero, cuando en 1999 se deroga la Ley Glass Steagall[10], favoreciendo al bloque que representa al “capitalismo financiero global neoliberal”, con eje en las cities financieras de Wall Street  y Londres, conducida por la familia Rotschild. Este sector, es representado por los bancos Citibank, HSBC, Barclays, entre otros, y busca instaurar una “poder global” a partir de redes de ciudades financieras, teniendo como principal aliado político hacia el interior del Partido Demócrata a la familia Clinton, que cooptó el mismo logrando desplazar las tendencias vinculadas al movimiento obrero, sectores católicos y movimientos vinculados a los derechos civiles, en favor de cuadros técnicos y políticos que responden a este sector financiero global. Es en el segundo mandato de Bill Clinton (1993-2001) cuando se deroga esa ley que limita al capital especulativo.

Enfrentado a este sector, se halla el bloque de poder que representa a la fracción financiera americana –con eje en Goldman Sachs, JP Morgan-Chase, Bank Of America-, que en términos financieros es “retrasado”, ya que no tiene el mismo alcance global que el bloque neoliberal, pero que es fuerte al interior del Partido Republicano y en el complejo militar-industrial del Pentágono, en la industria farmacéutica y petrolera –Exxon Mobil-, y es conducida por la familia Rockefeller. En términos mediáticos, la batalla inter-imperial aparece de este modo:

“dos plataformas de comunicación mediático-virtuales enfrentadas se destacan hoy, la global que tiene como núcleo a la CNN-Ted Turner-Time Warner-HSBC y la multinacional que lo tiene en Fox News Corp-Rupert Murdoch-Goldman Sachs”.

El segundo momento, que marca un antes y un después en múltiples aspectos en la Historia, fue la mal llamada “caída” de las Torres Gemelas el 11 de septiembre del 2001. Esto favoreció al bloque americano, que aceleró la carrera armamentística y habilitó el discurso de “la lucha contra el terrorismo” ante semejante tragedia y llevó a Bush a impulsar las guerras en Afganistán e Irak, favoreciendo la estrategia belicista del Pentágono.

El tercer momento, favorable a este mismo sector, es la “caída” de la banca de inversión Lehman Brothers en 2008, hecho que conmocionó al mercado financiero mundial y que impactó directamente al “globalismo financiero” y benefició a Goldman Sachs–el Secretario del Tesoro de entonces, Paulson, fue máximo ejecutivo de la institución-, JP Morgan y Bank Of America, en efecto, al bloque de poder americano, meses antes de perder la presidencia.

Las pujas y disputas por parte de estas fracciones financieras en función del control y la toma de decisiones en la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos ya están mostrando las limitaciones que buscará imponer la fracción globalista que todavía tiene lugar allí por las designaciones de Obama, la cual  tiene la presidencia hasta el 2018. En su intervención en el Senado estadounidense, la presidenta de la FED manifestó la incertidumbre para la economía estadounidense de acuerdo a la reforma fiscal del plan de Trump, junto a críticas a las leyes impulsadas relativas a la inmigración[11].

El tercer bloque de poder radica en la alianza BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que busca ampliarse hacia el bloque euroasiático mediante “la nueva ruta de la Seda”, la “Organización de Cooperación de Shanghai” y el Banco de Infraestructura y que, en su potencial económico-militar-productivo y diplomático, hace trizas la ilusión unipolar norteamericana y confronta al globalismo financiero, instaurando un sistema mundo multipolar.

Esta multipolarismo de los BRICS, que busca ampliarse hacia otras latitudes mediante las instituciones y proyectos señalados, ha tenido acercamientos con la región latinoamericana, estableciendo acuerdos país-país entre sus miembros, como también mediante el acercamiento institucional en la cumbre realizada en Brasil de los BRICS+UNASUR en el 2014. Cristina Kirchner, había pedido al ex presidente Lula para que oficiara mediador para la inclusión de la Argentina en ese esquema de integración geopolítica mundial. Evidentemente, con la derrota electoral en Argentina y su redireccionamiento en la política exterior, como con el golpe de Estado sufrido en Brasil, esta articulación se ha enfriado, aunque no la gravitación de los BRICS a nivel mundial.

El cuarto bloque de poder, lo representa el Vaticano de Francisco, que con sus posiciones críticas a los medios de comunicación globales, a la idolatría del “dios Dinero” y a las guerras por intereses que conforman la “tercera guerra mundial en partes”, sumado a su prédica por el trabajo, la paz y su apuesta al diálogo interreligioso, se vincula, en rigor, como aporte al tercer esquema de poder multipolar, aportándole una visión humanista y de respeto pluricultural.

La gran incógnita, es a que jugará la Unión Europea, que, como dice Formento, se encuentra en “la encrucijada de mirar al Oeste o al Este”. Más adelante se verá esta cuestión.

Definidos sintéticamente estos bloques y alianzas de poder, repasemos las consecuencias de la endiosada “globalización” para comprender mejor los fenómenos actuales.

b) La desmesura del capital

Soberbios periodistas y analistas de renombrados medios de (in)comunicación, políticos irresponsables con el destino de las mayorías, parecen soslayar en sus conclusiones sobre la victoria de Trump y del Brexit a la “economía que mata”, como dice Francisco en su exhortación apostólica Evangelii Gadium, donde “desde 2015, el 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el resto del planeta”[12] y “ocho personas poseen la misma riqueza que 3.600 millones de personas (la mitad de la humanidad)”[13]. En un artículo publicado en el New York Times titulado “¿Podrá la democracia sobrevivir al populismo de Trump? América Latina puede darnos la respuesta”[14] en el que Carlos de la Torre compara a Trump con Perón, Chávez, Cristina Kirchner, Correa, entre otros grandes líderes que gobernaron sus países con un profundo sentido de inclusión social y de redistribución de la riqueza, sostiene que

“Trump es una especie de animal político desconocido para los estadounidenses, un autócrata populista de extrema derecha. El sexismo, el racismo y la xenofobia le hicieron a ganar las elecciones”.

Este autor, pareciera desconocer que “Thomas Piketty revela que en Estados Unidos los ingresos del 50% más pobre de la población se han congelado en los últimos 30 años, mientras que los del 1% más rico han aumentado un 300% en el mismo periodo”[15] Período del cual, de los últimos veinticuatro años, dieciséis han tenido a la familia Clinton dominando la escena política y conduciendo al partido demócrata en el gobierno.

Otros datos que revela Oxfam que dan cuenta de esta desmesura del capital en su fase neoliberal como la define Jorge Bolívar son los siguientes:

“En 2015, las diez mayores compañías del mundo obtuvieron una facturación superior al total de los ingresos públicos de 180 países. Sin embargo, este crecimiento no se distribuyó entre todas las capas de la sociedad. Oxfam analiza también las riquezas de 1.810 milmillonarios incluidos en la lista Forbes 2016, un 89% de los cuales son hombres. En el conjunto, poseen 6,5 billones de dólares, la misma riqueza que el 70% de la población más pobre de la humanidad”[16].

Este grado de desigualdad y de desmesura del capital, las consecuencias que derivaron en el potente impactó en los países centrales en la última década, podría sostenerse que se constituyen como el principal factor explicativo de la victoria de Trump y de la crisis en la que se encuentra inmersa la democracia liberal y el globalismo financiero. Lo resume Fonseca en la cita que hace de éste Cristina Vallejo en un interesante artículo[17]:

“esta globalización, neoliberal y con predominio de las finanzas y dominio monopolista de las grandes transnacionales, es perjudicial para el desarrollo, no sólo de los países del Sur Global, sino también para los desarrollados, en los que crece la desigualdad y la pobreza”.

c) La falsa moral y Hillary Clinton

En el periódico Página 12, pocos días después del 8 de noviembre de 2015, hubo una atractiva polémica entre Ariel Dorfman[18] y Daniel James[19]. El primero, manifiesta “estar de duelo”, sentir “asco” por su país que cree que “acaba de morirse” por la decisión de sus conciudadanos de elegir a D. Trump. James, con mucho respeto ante los sentimientos de su amigo escritor, llama a “no llorar ni indignarse, sino comprender”, como diría Spinoza, y aporta significativos elementos para el análisis, siendo contundente a su vez con las críticas al planteo de Dorfman. Resumiendo, James sostiene que durante las últimas décadas la clase media y sectores trabajadores han sido perjudicados en sus condiciones generales de vida, a causa de una elite político-financiera asentada en Wall Street, que justamente, es quien promovió con mayor densidad la candidatura de H. Clinton y promovió los dos mandatos de B. Obama.

El signo de pluralismo y progresismo que se buscaba atribuir a los demócratas al promover al primer presidente negro y a H. Clinton como la frustrada primer presidenta mujer, son un dato menor cuando luego de asumir en pleno de la crisis financiera “Barack Obama simplemente eligió rescatar a Wall Street y al sector financiero y abandonar a la América media y pobre. Millones de estos estadounidenses perdieron sus hogares en 2008 y no recibieron ni un centavo de ayuda del gobierno de Obama, mientras que miles de millones de dólares fueron destinados a rescatar a los bancos. Obama entregó a los nominados por Wall Street el liderazgo de su equipo económico”[20].

Los masivos medios de comunicación global no se han detenido en el bombardeo mediático en todo el planeta con la por supuesto criticable y deplorable xenofobia/islamofobia de D. Trump. Pero lo que es verdad, como manifiesta James, es que “hasta ahora (Donald Trump) no causó la muerte de varios cientos de miles de musulmanes en todo el mundo como si lo hicieron Obama y Clinton. Tampoco deportó, todavía, más de dos millones y medio de inmigrantes como sí lo concretó Obama, causando estragos y sembrando temor en las comunidades hispanas”[21].

¿Habrán manifestado Ariel Dorfman y el New York Times su dolor “moral” ante las actitudes de la ex Secretaria de Estado de Obama cuando en un estudio de televisión dijo de forma altanera “vine, vi y murió”[22], en alusión a la muerte del líder árabe Gaddafi, un día después de su llegada a Libia, hoy envuelta en el caos y en el desgobierno? ¿Misma indignación habrá sentido por el inicio del muro con Méjico comenzado durante la presidencia demócrata de B. Clinton en 1994 y continuado por todas las gestiones presidenciales, incluso la de Obama con reforzamiento policial y militar?

Finalizando esta cuestión, creo conveniente citar dos fragmentos de una nota de Gleen Gleenwald, en un artículo publicado por Cristina Kirchner en su página web a posteriori de los resultados del 8 de noviembre del 2016. La primera de ellas, da cuenta de la hipocresía moral del Partido Demócrata, de las cadenas mediáticas que ungían a Hillary Clinton como la salvadora de la humanidad. La segunda, desnuda el poder profundo del imperialismo norteamericano y deja en ridículo con la contundencia de sus implicancias a quienes siguen sosteniendo que Estados Unidos es el “país de la libertad” y el principal defensor y promotor de los Derechos Humanos.

“En pocas palabras, los demócratas eligieron a sabiendas nominar a una candidata profundamente impopular, extremadamente vulnerable y rodeada de escándalos, que -por muy buenas razones- fue ampliamente percibida como protectora y beneficiaria de todos los peores componentes de la corrupción de la elite status quo. Es sorprendente que aquellos de nosotros que intentamos frenéticamente advertir a los demócratas que proponer como candidata a Hillary Clinton era una apuesta enorme y aterradora – que toda la evidencia empírica mostró que podía perder con cualquiera y Bernie Sanders sería un candidato mucho más fuerte, especialmente en este clima – seamos ahora los que son culpados por la misma gente que insistió en ignorar todos esos datos y la nominaron de todos modos”[23].

“Como resultado, el presidente de los Estados Unidos comanda un vasto arsenal nuclear que puede destruir el planeta muchas veces; Los militares más mortales y más caros jamás desarrollados en la historia humana; las autoridades legales que le permiten procesar a numerosas guerras secretas, al mismo tiempo, encarcelar a personas sin el debido proceso , y hacer blanco a ciudadanos (incluidos los de Estados Unidos) para el asesinato  sin supervisión; Las agencias de aplicación de leyes nacionales construidas para aparecer y actuar como ejércitos permanentes y para-militarizados; Un estado penal extenso que permite la prisión mucho más fácilmente que la mayoría de los países occidentales; Y un sistema de vigilancia electrónica deliberadamente diseñado para ser omnipresente e ilimitado, incluso en suelo estadounidense”[24]

¿Qué mundo nos hubiera tocado vivir si hubiera ganado H. Clinton?

“El estado Profundo y el mundo con Trump”: América Latina, Unión Europea, China, Rusia y Medio Oriente

Nos ahorramos responder esta última pregunta debido a lo contrafáctico de la misma. Los argumentos esgrimidos previamente son contundentes de que nada bueno podía esperarse para el mundo en su conjunto, mucho menos para nuestra región con la presidencia de H. Clinton. Si cabe interrogarnos cómo será el mundo con Trump que es lo real y por venir.

La primera salvedad que sería necesario realizar es que, en Estados Unidos, hay importantes poderes que no se presentan a las elecciones cada cuatro años un martes de noviembre. A esto se lo denomina el “Estado profundo” o el “poder sistémico”. Desde las grandes cadenas de medios de comunicación, pasando por la industria cultural del cine –de relevancia en la construcción legitimadora del poder imperial-, hasta el complejo militar industrial del Pentágono, la agencia de inteligencia (CIA), el FBI, los Thinks Thanks, las grandes universidades formadoras de los cuadros políticos y técnicos no sólo de Estados Unidos sino de otros gobiernos, el poder financiero y los grandes bancos que, como vimos antes, no son homogéneos y se encuentran divididos, como también existen tendencias de poder al interior de cada uno de los espacios que conforman este gran poder. También el “complejo securitario-digital” (NSA+ corporaciones globales de la información) que se verá en el acápite sobre la revolución digital.

Dicho esto, y sin restar importancia al cambio de administración de gobierno que también tiene su peso específico, aunque condicionado por el poder sistémico, tampoco pienso que podamos hacernos nada de ilusiones con la administración Trump por sí misma, a pesar de que, como hemos visto, haya puesto en conflicto al “globalismo financiero” y desnudado la decadencia geo-cultural en la que se encuentra la todavía primer potencia mundial. En rigor, como sostuvo Formento, fue la profundización de la crisis global el resultado de las elecciones norteamericanas y en ese marco de crisis y desorientación que impacta en los gobiernos neoliberales de la región es que se produce una apertura de posibilidades para los movimientos populares.

I. América latina: Méjico y la desorientación macrista

En este sentido, lo que primero debemos advertir es que, en jerga futbolística, hay jugadores del poder neoliberal que han quedado en “orsai”. Nos referimos a gobiernos que responden y planificaron su política exterior en vínculo con el predominio del “globalismo financiero neoliberal” con eje en Londres-Wall Street como Peña Nieto en México, Kuczynsky en Perú, Santos en Colombia, Bachelet en Chile (estos cuatro países conforman la Alianza del Pacífico) y Macri en Argentina. El columnista del diario La Nación, Joaquín Morales Solá, insospechado de anti-macrismo fue categórico:

Mauricio Macri es, tal vez, el único presidente del planeta que no tiene derecho a la esperanza frente a Donald Trump (…) El problema es mucho más amplio y profundo, porque obliga al gobierno argentino a una reformulación de su política exterior si quiere relacionarse con un mundo donde han caducado las viejas certezas”.

Evidencias de este “orsai”, que la editorial de La Nación del 12/11/2016[25] calificó como “un patinazo diplomático”, fueron las declaraciones de la Canciller Malcorra, el embajador argentino en EEUU Lousteau y el presidente Macri, al tomar partido por la candidata demócrata. Según el editorial del periódico que contribuyó con su “periodismo de guerra” al triunfo de  la Alianza Cambiemos y luego a la legitimación del ajuste al pueblo trabajador durante el gobierno actual “las desacertadas opiniones del gobierno argentino sobre la contienda electoral norteamericana carecieron de la mínima cautela necesaria y esperada, puesto que, además, jamás podrían haber tenido peso decisivo alguno en el resultado final. Se trató de una injerencia manifiestamente torpe en un asunto interno de otro Estado que ciertamente no es harina de nuestro costal”[26].

Trump, ratificando lo prometido en campaña, dará de baja el Tratado Trans Pacífico (TPP) impulsado por Obama en favor de las corporaciones globales y en disputa con China, lo cual debilita a la estrategia de los gobiernos ya incluidos en ella, como también a la Alianza del Pacífico (AP), un modelo de integración regional sumiso a la globalización neoliberal. A su vez, echa por tierra las intenciones del gobierno de Macri de ingresar a ambos acuerdos, como manifestó su secretario de comercio Miguel Braun con referencia al TPP[27] y el mismo presidente al participar como observador a la AP. Una más de las acciones geopolíticas con la cual culminó con un 2016 de fracaso en fracaso en política exterior (ver balance anual de la política exterior macrista por CENACK-PERONISMO MILITANTE e IDEAL-CTA)[28]. Por último, cabe citar al ex Secretario de Relaciones internacionales económicas de la Cancillería argentina, Carlos Bianco, quien sostiene que “en un mundo en que las tensiones proteccionistas y las guerras comerciales estarán a la orden del día, las políticas de alineamiento dócil con los EE.UU. y de inserción “boba” en el escenario internacional difícilmente traigan buenas noticias para la Argentina. Tal como figura en la plataforma de campaña del partido republicano, seguramente Trump ya tenga planeada una agenda de trabajo con la Argentina: la firma de un Tratado de Libre Comercio de manera bilateral, en donde EE.UU. tratará de imponer sus intereses. En dicho caso, si pretendemos que Argentina retome el proceso de industrialización e inclusión social vigente entre 2003 y 2015, seremos los trabajadores quienes, al igual que en 2005 en ocasión del “No al ALCA”, tendremos que salir a las calles a impedir el nuevo acuerdo”[29].

Otro fenómeno que ha predominado en los medios tras la victoria de Trump es el futuro de Méjico, de acuerdo a la retórica anti inmigración del actual presidente estadounidense, junto a su determinación de concretar la terminación –y no comienzo, ya vimos que lo empezó Clinton y lo continuaron todos los gobiernos posteriores- del muro que separaría las fronteras naturales entre ambos países, con el agravante de que sostuvo que lo pagará el estado mejicano, y su definición de renegociar o suspender el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN/NAFTA), donde el principal foco de ataque será Méjico y no Canadá, como Trump le anunció al primer ministro en su reciente encuentro[30].

Sin remontarnos a la usurpación de territorio de Texas en 1845 –la segunda ciudad más rica de Estados Unidos, rica en petróleo- ni a la guerra del 1846 a 1848 donde Estados Unidos se apropia de la mitad del territorio mejicano, lo primero que es necesario señalar, es que el problema de Méjico no empieza con Trump. La gravedad de la dependencia con los Estados Unidos está supeditada a los acuerdos asimétricos de libre comercio (TLCAN), mediante el cual se produce la domesticada inserción de este país al Imperio del norte. En los últimos veinte años del país latinoamericano se podrá apreciar las nefastas consecuencias de aplicar las recetas del “libre comercio”: una destrucción de la diversidad industrial, empeoramiento de las condiciones de vida, desplomo del nivel salarial de los trabajadores, represión a la protesta social y acrecentamiento de la violencia para-militar y el predominio de los narcos en importantes ciudades. También, fruto de la deslocalización de empresas que antes estaban en Estados Unidos, la llegada de industrias como la automotriz. Esto, lejos de ser un beneficio para Méjico, lo ha sido para la tasa de ganancia de las corporaciones económicas y una pérdida para los trabajadores norteamericanos de Estados (que no casualmente votaron por Trump) y también para los trabajadores mejicanos explotados. Lucía Converti escribe en CELAG al respecto[31]:

“Durante el 2015, el 81,2% de las exportaciones mexicanas fueron compradas por ese país, las importaciones de México tienen origen estadounidense en un 47,3%. El saldo de la balanza comercial mexicana es negativo año a año, y en 2015 alcanzó un déficit de USD 14.609 millones evidenciando por un lado la insuficiencia del saldo comercial con EE. UU y por otro lado el peso del comercio bilateral en las cuentas del país”.

Ahora sí, ante la victoria de Trump y en vistas de las elecciones del 2018, junto al deterioro del gobierno neoliberal de Peña Nieto, debilitado antes de este resultado, pero agudizado luego de la victoria del candidato republicano, cabe esperanzarse en que este Méjico comience a mirar al Sur, hacia “esa América que tiembla de huracanes y vive de amor” y no hacia la América en la que “alumbrando el camino de la fácil conquista/la libertad levanta su antorcha en Nueva York”, parafraseando al poeta Rubén Darío en su poema A Roosvelt. Un viraje con dirección a América latina que está transcurriendo un momento de retroceso evidente pero que, lejos de vivir un fin de ciclo como pronostican desde las usinas culturales dominantes, está en condiciones de retornar al camino de la integración regional soberana en los próximos años, la cual sería fortalecida en demasía con un Méjico que recupere las tradiciones de los mejores tiempos mejicanos del nacionalismo popular de Lázaro Cárdenas y la defensa de la soberanía ante el agresor extranjero.

No obstante, para hacer un diagnóstico que exprese en mayor medida la realidad que nuestro deseo, la dependencia estructural hacia un Estados Unidos que se mostrará agresivo ante Méjico, junto a las condiciones mencionadas anteriormente que provocó el sometimiento  al poder neoliberal, hará difícil este tránsito que anhelamos para los próximos años pero, indudablemente, esta situación habilita a que movimientos políticos populares con eje en la unidad nacional y un programa de inclusión social y soberanía obtengan mayor poder de atracción. Es posible que MORENA, bajo la conducción de Andrés López Obrador, dirigente nacional del partido y ex candidato presidencial, adquiera mayor protagonismo en la lucha contra el avasallamiento norteamericano y en la búsqueda de recuperar a Méjico de la situación actual mediante la articulación de un gran frente nacional.

En relación a Venezuela, la agresión norteamericana y la búsqueda de recuperar el dominio sobre la reserva de petróleo crudo más grande del mundo como lo era antes de Chávez continuará la línea de acción de Obama. El 15 de febrero Donald Trump recibió en la Casa Blanca a Lilian Tintori[32], esposa de Leopoldo López, y pidió la liberación de quien está preso por dirigir el “Plan la Salida”[33] que buscó derrocar a Maduro en febrero del 2014, que provocó una crisis en los estados más grandes del país y decenas de muertos. Por otro lado, el recientemente elegido vicepresidente Tarek Al Aissami, ex gobernador de Aragua, ha sufrido sanciones por parte del gobierno norteamericano por supuestos vínculos con el narcotráfico y con grupos extremistas islámicos[34].

II. Unión europea

Macri y Temer en su reciente encuentro manifestaron orientar el Mercosur hacia una convergencia con la Alianza del Pacífico, como también, fortalecer el vínculo con la Unión Europea y tenderle una mano a Méjico.

Sin embargo, como ocurrió con los acuerdos con Obama y la fe –y las apuestas- depositada en la victoria de Hillary, podrían desvanecerse a la brevedad. Parafraseando a Marx “un fantasma recorre a Europa” pero, esta vez, es el euroescepticismo. No es para menos. Las acciones emprendidas por la alianza franco-alemana y la famosa “Troika” (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI) han provocado una crisis existencial de la Unión Europea como proyecto económico, político y social, instalando en el gobierno de la UE a una tecnocracia que, en apariencia neutral, favorece a los grandes bancos y las corporaciones, vulnerando de forma creciente la soberanía de los estados nacionales. Nos excede a los motivos de este artículo continuar con un análisis del recorrido histórico de la UE, como se produce y cuáles son las consecuencias internas de la cesión de soberanía de los Estados, del resultado de las medidas de austeridad y de la capacidad de las democracias de controlar al sector financiero y a la Troika, principalmente para los pueblos de los países perjudicados por este tándem de Alemania y Francia. La presión recibida por el gobierno de Syriza en Grecia ha sido elocuente del poder de presión y de sometimiento de los sectores mencionados.

Una Europa que agudiza su crisis existencial y de valores, producto de las acciones bélicas de la OTAN junto a EEUU en Medio Oriente, que provoca la crisis humanitaria de los refugiados por las “guerras por intereses y no por religión”, como dice Francisco, en una zona que posee enormes reservas petroleras. Gobiernos que cierran sus fronteras, que incumplen acuerdos para recibir a quienes escapan de las guerras y con espacios políticos que exaltan sus discursos xenófobos frente al miedo generado por los medios de comunicación y también por los atentados de los “lobos solitarios” que rinden fidelidad al “Estado Islamico/Daesh” y por otros casos similares que parecieran ser atentados de “falsa bandera”. A la par, la expansión de la vigilancia y el control de la población con la excusa de cuidar a Europa de nuevos atentados terroristas.

La victoria del Brexit en Gran Bretaña es comprensible situándola como parte de este fenómeno. Parte de la incertidumbre del futuro próximo de la UE está anclada en las elecciones en este año en Francia de la cual no hay certezas de que ocurrirá. El candidato conservador  François Fillon, ex ministro de Sarcozy, al cual logró desplazar en las primarias de su partido, estaba pronosticado como el candidato que iría a segunda vuelta con Le Pen y con posibilidades serias de triunfo, ahora se ve envuelto en denuncias por el caso “Penelope Gates”, por contratar a su esposa y su hija cuando era senador como asesoras. No sería de extrañar que esta acusación promovida por los medios de comunicación, tenga como objetivo obturar la posibilidad de que llegue a la presidencia un político que ya se ha manifestado en favor de reanudar y suspender las sanciones a Rusia[35]. También, se manifestó crítico de las acciones emprendidas por EEUU y sus aliados –entre ellos la Francia de Hollande- en Siria:

“Estados Unidos y sus aliados optaron por una postura moral tan irreprochable como inoperante. Asad debe partir, dicen, pero ¿para dejar el sitio a quién?”.

Ante este hecho mediático, asciende en las encuestas el joven ex ministro de economía de Hollande, Emmanuel Macron. Asimismo, la casi segura llegada a una segunda vuelta de la líder derechista del Frente Nacional Marine Le Pen, quien afirmó que llamaría a un referéndum por la salida de Francia de la UE, en caso de ganar las elecciones.

Lo principal, en términos geopolíticos y estratégicos, será reconocer cual será el grado de impulso que esta región le dará a la normalización de las relaciones con Rusia, si se profundizará su relación comercial y política con China (a través de la Nueva Ruta de la Seda, Banco Asiático de Inversión de Infraestructura) y, en efecto, con el esquema multipolar BRICS o si, aunque en parte debido a las presiones recibidas, seguirá sometiéndose a las posturas anti-rusas del poder norteamericano (si es que esa orientación –que está en disputa- es la que prevalecerá en la política exterior de Trump, como parece ocurrir) y del globalismo financiero, que perdió su apuesta de acuerdo con la UE con la negación de Trump a continuar las negociaciones del TTIP.

En este sentido, una señal de acercamiento (y también de debilidad de Merkel) es la elección de Frank Steinmeier como presidente alemán por parte del Parlamento. Éste, se ha manifestado a favor de la cooperación entre la UE y Rusia[36] y en la reanudación de las relaciones entre Alemania y el país presidido por Putin, quien ya lo ha invitado a visitar Moscú cuando aquél lo considere oportuno, tras las felicitaciones por su coronación[37]. Este año también habrá elecciones federales en Alemania, con lo cual, la incógnita que planteábamos –si Europa mirará hacia el Este o el Oeste- todavía no parece ser resuelta, pero si en movimiento.

III. Rusia

Sentemos algunas breves evidencias de la recomposición del poder ruso liderado por Putin, antes de analizar el destino de las relaciones con el EEUU presidido por Trump.

-Las relaciones en carácter de alianza-estratégica con China y su incidencia en el fortalecimiento del esquema de poder multipolar con eje en los BRICS y Eurasia.

-Su poder diplomático-militar, lo cual provocó grandes dolores de cabeza a la administración Obama desde su incidencia en el conflicto Sirio. Los inteligentes movimientos diplomáticos para acercar a Turquía, sorteando los obstáculos y las provocaciones para impedirlo dan cuenta de la efectiva diplomacia rusa. La batalla de Alepo, con la reconquista del Ejército Sirio de la ciudad hacia fines de 2016, será un hecho histórico en el que habrá que recordar el papel de la Rusia de Putin.

-La fortaleza del gobierno y de la conducción del Estado Continental ruso a nivel nacional.

-El nivel de aceptación y reconocimiento del pueblo ruso a la figura de Putín es elevado.

-La gravitación que tiene hoy en las disputas del “Estado profundo” norteamericano por definir y condicionar la política exterior de Trump con este país.

Por el peso específico de esta última cuestión, la lectura sobre Rusia y “el mundo con Trump” se complejiza aún más. En nuestro esfuerzo por delinear cuales son las tácticas y estrategias de los sectores de poder, en este caso, hay que tratar con mayor énfasis de conjugar en el análisis la mayor cantidad de elementos que están disponibles de acuerdo a los movimientos que realizan las fuerzas en pugna y en base a ello hacer el diagnóstico, aunque pueda contradecir las predicciones e hipótesis previamente realizadas. Asimismo, reconocer que los movimientos geopolíticos de Trump, hasta el momento, han sido contradictorios. Veamos.

Por ejemplo: quienes creían que sería inevitable una alianza o reanudación de relaciones a partir de la presunta previa amistad de Trump y Putin, no deberían obviar del análisis que los sectores que juegan a la confrontación con Rusia han logrado, tras operaciones de inteligencia y mediáticas, que renuncie Michael Flynn, elegido por el presidente como consejero de Seguridad Nacional,  siendo éste uno de los actores dentro del gobierno de Trump que podían influir en el acercamiento a Rusia. Justamente, el argumento por el cual renuncia es por no reportar de forma completa que en sus reuniones con el embajador ruso en EEUU había tratado el tema de las sanciones hacia Rusia[38]. El otro alfil para la relación con Rusia parecía ser Rex Tillerson, tema por el cual fue cuestionado por la decisión de que sea el Secretario de Estado, incluso por miembros del propio Partido Republicano. El centro de la cuestión, como se verá en esta ocasión, se expresa en el margen de maniobra, más que en las intenciones de los actores. Él ex jefe de la petrolera Exxon Mobil, ya en el ejercicio del mandato, comienza a tener posturas más duras hacia Rusia[39].

La obsesión del globalismo financiero y de la Administración Obama con Rusia, no ha cesado hasta los últimos momentos de su mandato. Las sanciones a diplomáticos rusos por la presunta interferencia en las elecciones en favor de Trump dan cuenta de ello. Culturalmente, por el enfrentamiento con la URSS, es permeable por la frescura de lo reciente en términos históricos la posibilidad de construir una lógica confrontativa y discursiva en ese sentido. Esto mismo, parece ser utilizado por los poderes que estarían obstaculizando este acercamiento en la gestión actual.

Por último, las declaraciones del Spicer, secretario de Prensa de la Casa Blanca, anunciando que Trump pide a Rusia que “devuelva Crimea” dan muestra de las contradicciones e internas en el poder profundo en esta cuestión, aunque luego abre las puertas a tener relaciones normales y fortalecer la lucha contra el Estado Islámico[40]. En sintonía, Trump twitteó: “La conexión con Rusia no tiene sentido y es simplemente un intento de encubrir los numerosos errores realizados durante la campaña perdedora de Hillary Clinton”. Mientras que congresistas del Partido Demócrata presentó un proyecto de ley para que no se alivien las sanciones a Rusia[41].

Como dijimos antes, el cauce de esta relación está en tensión. Pareciera imponerse la posición anti-rusa. También, habrá que observar que piezas mueve Putin, cuya frialdad e inteligencia en los movimientos y decisiones geopolíticas y la capacidad de su pensamiento estratégico está demostrada. No por casualidad es el foco de ataque de la prensa global. El viento también sopla desde el Este.

IV. China: ¿confrontación o negociación?/ ¿confrontación y negociación?

El otro gran enigma y relación con la cual se ven movimientos contradictorios de Trump es con China.

En el acápite en el que nos preguntamos si ¿la globalización ha muerto? volveremos a China y a sus vínculos con el “globalismo financiero”. Ahora, sin abundar en detalles en el crecimiento y en la consolidación como potencia mundial de China, la cada vez mayor fuerza de su moneda –el yuan-, sus altísimas reservas de oro –lo cual pone en peligro la hegemonía del dólar- y su rol estratégico en los BRICS, nos centraremos en la relación de Trump con este país.

El comienzo confrontativo de Trump hacia el país asiático, cuestionando a través de la comunicación con la mandataria de Taiwán de la política de “una sola China”, en referencia al histórico conflicto entre ambos países, ante lo cual la diplomacia china manifestó su preocupación[42] pareciera haberse enfriado tras la conversación telefónica entre los dos mandatarios el último 10 de febrero[43], en la que Trump manifestó respetar la política de “una sola China”. Jinping, por su parte sostuvo que “China estrechará la coordinación y la comunicación con Estados Unidos en asuntos regionales e internacionales para salvaguardar conjuntamente la paz mundial y la estabilidad”, aseguró Xi a Trump, y le trasladó su voluntad de impulsar una cooperación “beneficiosa para ambas partes”[44].

Indicios de que, por el momento, despunta esta lógica de confrontación y negociación. Aunque existen posiciones disimiles al respecto, creo que esta será en principio la lógica de las relaciones con una tendencia mayor a la negociación, pero también con momentos de confrontación debido a que existen puntos de conflicto principalmente en lo económico-comercial[45], pero también en el ámbito militar, por la presencia de tropas norteamericanas en el mar de China. Las posiciones que sostienen que la política exterior se dirigiría hacia una posible alianza con Rusia para debilitar a China, parecen encontrarse en debilidad. Por el contrario, otras posturas sostienen que EEUU tratará de negociar –y no confrontar- y asociarse con China, asumiendo que se convirtió en un actor que no podrá supeditar y debe estar en la mesa de decisiones y, en efecto, debilitar a la Rusia de Putin y al multipolarismo con eje en los BRICS. Esto ofrecerá resistencia en los sectores norteamericanos que persisten en la idea del Orden Mundial dirigido por el país elegido por el “destino manifiesto”, pero sería una opción realista ante un mundo muy distinto al posterior a la caída de la URSS. Aquí, otra vez, habrá que observar los movimientos para mantener sólida la alianza estratégica chino-rusa de estos actores.

Nos preguntamos con Alfredo Mancilla, dando cuenta del poder de China y la vulnerabilidad norteamericana en relación a este país:

“En su relación con China, veremos verdaderamente si Trump es proteccionista o no. Hasta el momento, mucho ruido y pocas nueces. ¿Se atreverá Trump a implementar medidas proteccionistas sabiendo que China conserva más de un billón de dólares en concepto de deuda de los Estados Unidos? Imagino que no”[46].

V. Medio Oriente y los giros en la relación con Irán, Turquía e Israel

Ya mencionado el conflicto en Siria anteriormente, recordemos que Obama reanudó en 2013 relaciones diplomáticas entre ambos países desde 1979, año en que se produce la Revolución Iraní. Esto fue mediante la comunicación con el presidente Rohani, con el objetivo de encaminarse a un acuerdo nuclear que se concretó en el 2015 e ir morigerando las sanciones impuestas por Occidente al país islámico.

El Partido Republicano se ha opuesto fervientemente al acuerdo nuclear entre el gobierno de Obama e Irán. Netanyahu, primer ministro de Israel, invitado por aquellos, expuso en el congreso ¡de Estados Unidos! las razones por las cuales Obama estaba en peligro la existencia de Israel por ese acuerdo. Las relaciones entre Israel y el gobierno de Obama no han sido para nada buenas. Sin embargo, la alianza estratégica de Israel con sectores del “poder sistémico” o “Estado Profundo” no dejaron de fluir.

Con Trump, estas dos potencias regionales se verán afectadas y colateralmente la relación con Rusia si, como aparenta, se vuelve atrás el pacto nuclear, en el cual Rusia estuvo implicado. También, las posiciones de Trump declarando a Irán como “enemigo número uno y promotor del terrorismo” son elocuentes para este diagnóstico, en el cual la posición de Netanyahu se ve beneficiada y abre un punto de conflicto con Rusia, dado que Irán es su aliado principal en Medio Oriente y en la resolución de la Guerra en Siria iniciada para derrocar a Bashar Al Assad. Sobre estas declaraciones “el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió ayer que Putin «no comparte» el planteamiento expresado por Trump de que Irán sea «el Estado terrorista número uno»”[47].

Por último, es presumible que el gobierno israelí obtenga mayor respaldo aún con Trump en sus duras posiciones y prácticas genocidas en relación al conflicto con Palestina.

Otro interrogante será la relación de Trump con la Turquía de Erdogan, otra potencia regional de gran peso que en el último año tuvo movimientos favorables a la estrategia rusa en Siria, no obstante movido por sus propios intereses como potencia regional. Este acercamiento se manifestó con claridad en el encuentro para declarar el cese de las hostilidades en Siria el 31 de diciembre de 2016, organizado por Turquía, Irán y Rusia[48] y simbólicamente en la reunión del G20 donde se mostró junto a Putin y Xi Jinping en la foto de los mandatarios y alejado de Barak Obama. No casualmente fue en el marco de las negociaciones por el cese al fuego y días antes de la reunión entre Rusia, Turquía e Irán que fue asesinado a sangre fría y al grito de “no se olviden de Alepo” el embajador ruso en Turquía Karlov. Algunas claves para seguir esta cuestión será si continua el apoyo a las fuerzas kurdas en Siria por parte de Estados Unidos, a las cuales Turquía enfrenta; las posiciones de Trump acerca de Fetullah Gullen, quien reside en Estados Unidos y a quien Erdogan responsabiliza del reciente intento de golpe de Estado; y a la relación OTAN-turca.

¿La globalización ha muerto?

Si bien es cierto lo que sostiene Linera cuando dice que “los votantes ingleses y norteamericanos inclinan la balanza electoral a favor de un repliegue a Estados proteccionistas –si es posible amurallados–, además de visibilizar un malestar ya planetario en contra de la devastación de las economías obreras y de clase media, ocasionado por el libre mercado planetario” creo que, en rigor, estas fuerzas se encuentran en estado crítico tras las derrotas del año 2016 y en etapa de reformulación y redefinición de tácticas y estrategias para desplegar sus “juegos de dominación”. Es decir, tienen aún cartas geopolíticas, geoeconómicas y geo-culturales para retomar centralidad en las decisiones del tablero mundial. El accionar del multimillonario George Soros, de grandes estrellas del cine norteamericano –Hollywood- o de la cadenas globales de comunicación, por caso la CNN, que no descansa en sus críticas a la presidencia de Trump, son ejemplos concretos de que el golpe generado por la victoria de Trump al “globalismo financiero” que estos sectores representan no ha sido letal, sino que generará disputas profundas en el seno de la mayor potencia mundial. Por otro lado, las posiciones de Xi Jinping, presidente de China en la última Cumbre de Davos, manteniendo una postura globalista[49], da para pensar que es posible la existencia de reacomodamientos geopolíticos del “globalismo” hacia el Pacífico y de este modo debilitar al BRICS multipolar. En este sentido, coincidiendo con Barrios, considero arriesgado decir que “la globalización neoliberal haya fallecido”. Incluso, corriéndonos del análisis estrictamente geopolítico y conduciéndonos hacia otro “geo-cultural” se podría sostener que son signos de su efectiva influencia cultural el “conformismo pasivo” y la “despolitización” promovida por la globalización neoliberal que menos de la mitad de la población norteamericana apta para votar haya ido a las urnas (ver imagen 1 en la versión pdf adjunta al inicio del artículo). Mismo que el 38% de la población haya votado por el NO a la paz en Colombia (ver imagen 2 en la versión pdf adjunta al inicio del artículo).

Lo que es innegable es que las apuestas geopolíticas del “globalismo financiero” han sufrido importantes reveses en el año 2016. Esto se evidencia en el cuadro de situación actual del proceso de la globalización, en el cual tras un período donde se produjo al interior de los países “centrales” un creciente cierre de fábricas, aumento del desempleo, descenso en los niveles salariales y de vida de los sectores trabajadores y de la clase media y un creciente descontento social que se manifestó –a pesar del bombardeo ideológico- en contra de los intereses de las principales corporaciones mediáticas en los últimos resultados electorales, a causa de una “plutocracia global” que, en su afán de concentración de riqueza, deslocalizó empresas y capitales hacia destinos con menor costo salarial. Sobre las consecuencias de estas decisiones político-económicas se construyen los discursos que posibilitaron la llegada a la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos y el voto a favor de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, que culminó con la renuncia del Primer Ministro Cameron, sumado a la contundente derrota de las reformas  constitucionales promovidas por Renzi en Italia, que también provocó su renuncia. Ello se conjuga al ascenso de partidos que demuestran un “nacionalismo ofensivo” y xenófobo como el Frente Nacional dirigido por Marine Le Pen en Francia y asimismo en otros partidos de los países europeos, como también se vislumbra en el discurso del “hagamos grande de nuevo a América” de Trump en Estados Unidos, por supuesto distintos del nacionalismo popular, anti-imperialista y defensivo de los países latinoamericanos y del tercer mundo (evitamos el uso del término “populista” porque, primero, no es nuestro forma de autodenominarnos, sino una forma peyorativa a partir de la cual los oponentes buscan degradarnos y, segundo, porque se presta a confusión sin su necesaria especificación, dado que se etiqueta de manera homogeneizante procesos y movimientos muy disímiles entre sí). En España, estancada en una crisis político-institucional profunda y también económica, al calor de las movilizaciones de los “indignados” surgió PODEMOS a comienzos del 2014, una fuerza interesante que en poco tiempo ha crecido sustancialmente como fuerza política y como propuesta electoral, aunque aún no ha podido torcer la escena política española en su favor. También en Alemania un partido de ultra derecha y anti inmigración creció en la última elección del 2016 llegando al 20% de los votos.

Estos resultados están provocando sismos en el terreno de las relaciones exteriores de varios países y en su interior, en los procesos de integración regional y en las alianzas de poder mundiales. Como sostiene la politóloga feminista norteamericana Nancy Fraser:

“Aun cuando difieren en ideología y objetivos, esos motines electorales comparten un blanco común: rechazan la globalización gran-empresarial, el neoliberalismo y al establishment político que los ha promovido. En todos los casos, los votantes dicen ¡No! a la letal combinación de austeridad, libre comercio, deuda predatoria y trabajo precario y mal pagado que resulta característica del actual capitalismo financiarizado. Sus votos son una respuesta a la crisis estructural de esta forma de capitalismo, crisis que saltó por primera vez a la vista de todos con la casi fusión del orden financiero global en 2008”[50].

Revolución digital, pos-verdad y la comprensión de la globalización

La comprensión del proceso de globalización, complejo si los hay, requiere del diálogo y de la intervención comprometida de referentes políticos e intelectuales, de la contribución y dedicación de  diferentes disciplinas académicas, por caso la psicología y la sociología para analizar el impacto de ella en su dimensión socio-cultural. No se podrá entender el fenómeno de la “globalización” o “mundialización” en su profunda gravitación sin un estudio especial  que nos sitúe en el hecho de estar transitando una acelerada revolución digital, en la cual las redes sociales poseen enorme trascendencia en la actualidad y podemos pronosticar que esta tendencia se elevará cada vez más durante el siglo XXI, tanto para el espacio personal y las relaciones sociales de los seres humanos, así como para los fenómenos políticos nacionales e internacionales. Como afecta ello, como contrarrestarlo desde una lógica solidaria y que no contribuya a la cultura del descarte[51] constituye un gran desafío para este siglo XXI.

Es conocido que tanto la campaña de Trump como la del NO a la Paz en Colombia[52] fueron enfocadas con gran perspicacia, imaginación y capacidad, mucho dinero invertido y desprecio por la verdad. De allí que cada vez más se hable de la pos-verdad “donde importan más las emociones provocadas que las verdades de los hechos. Este tipo de sentimiento ha florecido, incitado por la relevancia cada vez mayor que han ido adquiriendo las redes sociales en la definición de las dinámicas políticas frente a los medios de comunicación tradicionales” según Ariel Goldstein[53].

Asimismo, la campaña por el NO a la reelección de Evo en febrero del 2016 estuvo basada en una mentira que se constituyó en una estafa electoral, como bien se relata y estudia en el documental “el Cartel de la Mentira”[54]. En sus reflexiones posteriores a este resultado, en su muy difundido artículo “derrotas y victorias”[55], Linera sostuvo que las redes sociales se conformaban como un nuevo escenario de lucha y que “la masificación y novedad de este nuevo soporte material de comunicación ha generado una sobreexcitación comunicacional que ha sido bien aprovechada por las fuerzas políticas de derecha, que dispusieron recursos y especialistas cibernéticos al servicio de una guerra sucia como nunca antes había sucedido en nuestra democracia y que ha vertido toda la lacra social en el espacio de la opinión pública (…) Nosotros atinamos a una defensa artesanal en un escenario de gran industria comunicacional. Al final, esto también contribuyó a la derrota. A futuro, está claro que los movimientos sociales y el partido de gobierno deben incorporar en sus repertorios de movilización a las redes sociales como un escenario privilegiado de la disputa por la conducción del sentido común”.

Ignacio Ramonet, sostiene en su libro “El imperio de la vigilancia. Nadie está a salvo de la red global de espionaje”[56] (tema que se analizará con más detalle en el próximo artículo centrado en esta problemática) que el ciber-espacio se constituye como un “quinto elemento”, dando lugar a nuevas formas de concebir la defensa y las estrategias de seguridad de un país/región y que, en efecto, ha nacido un nuevo complejo securitario-digital que adquiere cada vez mayor relevancia, el cual consiste en una alianza entre las mayores empresas privadas globales de la Internet y la principal potencia militar: los Estados Unidos. Alianza que, a mi criterio, lejos de suceder al complejo militar-industrial, convive y se potencia con él.

Para que consideremos la real dimensión de esta problemática y el impacto que posee en las dinámicas electorales, veamos los argumentos de un especialista en la temática como Martín Hilbert. Éste relata que existen empresas que a partir del análisis de las conductas en Facebook  pueden predecir aspectos de nuestra personalidad y orientaciones ideológicas y políticas, para lo cual Trump contrató a Cambridge Analytica.

“Usaron esa base de datos y esa metodología para crear los perfiles de cada ciudadano que puede votar. Casi 250 millones de perfiles. Obama, que también manipuló mucho a la ciudadanía, en 2012 tenía 16 millones de perfiles pero acá estaban todos (…) Obama fue como el pionero en esto. En la campaña de 2012, para su reelección, invirtió en esto mil millones de dólares, mucho más que en comerciales de TV. (…) En promedio, tú tienes unos 5000 puntos de datos de cada estadounidense. Y una vez que clasificaron a cada individuo según esos datos, lo empezaron a atacar (…) Te doy un ejemplo. Si Trump dice “estoy por el derecho a tener armas”, algunos reciben esa frase con la imagen de un criminal que entra a una casa, porque es gente más miedosa, y otros que son más patriotas la reciben con la imagen de un tipo que va a cazar con su hijo. Los algoritmos crearon 175 mil versiones de este mensaje –con variaciones en el color, en la imagen, en el subtítulo, en la explicación, etc.– y lo mandaron de manera personalizada”[57].

Aquí el fenómeno de la “posverdad” y la posibilidad de su explotación en su máxima expresión, sabiamente aprovechado por el equipo de campaña de Trump y a contramano de los intereses de los mismos que proporcionan esas herramientas con sede en “Silicon Valley” (Facebook, Amazon, Apple, Netflix, entre otras grandes empresas globales), que ya se pronunciaron contra Trump[58].

La política no ha muerto

En definitiva, lo central en esta discusión para nosotros consiste en cómo afrontar desde Nuestra América el proceso irreversible de la mundialización o del universalismo, en palabras de Perón, dado que de ninguna manera para quienes queremos un continente en paz y con justicia social la propuesta ideológico-política de la globalización neoliberal podría tener un “horizonte victorioso” para el bienestar de los pueblos, por más que se maquillen los discursos de sus portadores. Tampoco, las intenciones de nacionalismos ofensivos que obturan el diálogo entre civilizaciones construyendo “muros” y no “puentes”[59] son una opción viable para nuestra cosmovisión humanista de la unidad continental.

Justamente en ese ámbito de lo universal es donde Linera sostiene que no hay un relato que encause las expectativas y esperanzas colectivas y finaliza preguntándose “cuál será el nuevo futuro movilizador de las pasiones sociales” y planteando la necesidad de construir un horizonte común de la humanidad.

En ese esfuerzo humanista y de alcance universal es visible encontrar la prédica y acción del Papa Francisco (y no en la “conducción del movimiento nacional” en la Argentina, como algunos sectores de nuestro país sostienen para respaldar sus prácticas políticas. Nuevamente en jerga futbolística, deberían comprender que “juega en otra liga” y con una responsabilidad y tarea trascendente, aunque siempre sí se lo vea pendiente e influyente en la realidad del país donde nació). Es Francisco -y allí su potencial- el haberse constituido como un actor geopolítico con voz, referencia e influencia de alcance universal que cuestiona ejes estructurales de la dominación cultural, económica, social y humana de los pueblos. Veamos:

-A la plutocracia del dinero y a una “economía que mata”[60] en lugar de servir y estar al servicio de los pueblos, advirtiendo que “hay fuerzas poderosas que pueden neutralizar este proceso de maduración de un cambio que sea capaz de desplazar la primacía del dinero y coloque nuevamente en el centro al ser humano”.

-En su crítica a la cultura del descarte, la globalización de la indiferencia y el “colonialismo ideológico globalizante que procura imponer recetas supraculturales que no respetan la identidad de los pueblos”[61]. En este sentido, hay que destacar su fuerte crítica a los medios de comunicación “que venden estiércol”, difaman, hacen “carpetazos”, y buscan siempre “comunicar el escándalo”[62].

-En la apuesta al diálogo interreligioso, desafiando el “choque de civilizaciones”, sosteniendo que “ninguna religión es terrorista”[63].

-A la bancarrota de la humanidad que se evidencia en los campos de refugiados y en el mar Mediterráneo y en los muros que se han convertido en un cementerio, mientras que “cuando se produce la bancarrota de un banco de inmediato aparecen sumas escandalosas para salvarlo”

-Al frío aliento del miedo que se “lo alimenta y se lo manipula” con “muros que encierran a unos y destierran a otros y “nos anestesia frente al sufrimiento ajeno y al final nos hace crueles (…) cuando se festeja la muerte de un joven que tal vez erró el camino, cuando se prefiere la guerra a la paz, cuando vemos que se generaliza la xenofobia, cuando constatamos que ganan terreno las propuestas intolerantes”[64]. Planteando frente a esto las Tres T (Tierra, Techo y Trabajo) para instaurar un “proyecto puente de los pueblos frente al proyecto muro del dinero. Un proyecto que apunta al desarrollo humano integral”[65].

-A la destrucción de la naturaleza, expresa en la Carta Encíclica Laudato si, donde hace un llamado frente “al desafío urgente de proteger nuestra casa común, que incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenido e integral” y de la peligrosidad del avance científico tecnológico si no está bien orientado.

Quizá en estos ejes y consignas, que afectan a todos los pueblos del mundo, y en la Política como eje de la transformación social, en la organización popular en las calles y en lo electoral, se podrá construir y aportar para que el multipolarismo y el proceso de universalización sea humanista y en función de la Justicia Social.

La política no ha muerto es la idea fuerza y el título de este artículo: si muere, no hay posibilidad de transformación y, efectivamente, allí se produciría el verdadero “final de la historia”, ilusoriamente anunciado por la potencia norteamericana al vencer a la URSS. Idea fuerza que utilizó el neoliberalismo para aplacar las amenazas al orden mundial que pretendían erigir como inamovible y eterno. Pero rápidamente, ocurrieron acontecimientos y surgieron nuevos bloques de poder –como ya analizamos- que trastocaron las relaciones de fuerza regionales y mundiales, logrando contraponerse a las intenciones imperialistas y quizá hoy expresan con más claridad lo que Jorge Bolívar anticipaba en su libro ya citado:

“(al neoliberalismo) se lo puede ver también, ideológicamente, pero es mejor, a mi juicio, observarlo estratégicamente, porque ello indica que el carácter revolucionario del gran capital, coyunturalmente exitoso, ahora vuelve a estar en juego y tiene que enfrentar la pendularidad política que su desmesura de poder ha generado”.

Y en este mirar y proyectar con perspectiva estratégica coincido plenamente con Barrios con la hoja de ruta que traza en su artículo para la construcción del Estado Continental[66], haciendo la salvedad de que creo difícil poder realizarla efectivamente en dos años como plantea, en caso de recuperar el poder en manos soberanas los gobiernos de la región (y en particular los de Brasil y Argentina por su peso específico para la integración), conforme a que los líderes y conductores de procesos están, como diría Jorge Bolívar “tratando de construir mundos posibles en la compleja puja de intereses en las cuales se desarrolla la vida nacional e internacional”. Sin dudas, estas metas deben guiar la visión y acción –y no solo el discurso- de los líderes y gobernantes, como también de los cuadros medios de los gobiernos e instituciones regionales y de los movimientos populares como protagonistas de la construcción de una democracia profunda y de una perspectiva estratégica de la integración regional para acabar con la dependencia.

La política no ha muerto, porque esta pendularidad política que deben enfrentar los bloques de poder de la dominación, muestra que el destino de la historia está abierto y en América latina, el Continente Mestizo, y en su sujeto histórico popular, a pesar de este retroceso circunstancial, sigue existiendo voluntad de liberación y vocación humanista por la justicia social y la felicidad de los pueblos, con una referencia cercana y viva en esta última década de que la unidad continental soberana es el camino para defenderse de las agresiones extranjeras y para construir mejores niveles de vida hacia el interior de nuestros países y con liderazgos como el de Cristina Kirchner, Lula y Lugo en vigencia en los países donde retornó el neoliberalismo al poder político y con gobiernos populares como el de Bolivia, Ecuador y Venezuela dando batalla en América del Sur.

Para finalizar, nos extendemos en una cita de Juan Domingo Perón que mantiene plena vigencia y da cuenta de su capacidad de proyección y visión estratégica del mundo:

“Nosotros no tenemos fe en la técnica de la destrucción y la tenemos en la técnica de la creación. Nosotros queremos desterrar el odio y acrecentar el amor. Trataremos de emplear todos nuestros esfuerzos en la conservación de la paz; pero mientras tanto, no regatearemos nada para procurar que la colaboración entre los países de América, unidades magníficas de ese gran espíritu pacifista continental, sea lo más intensa posible. Nosotros no nos reunimos para aniquilar al adversario ni para lanzar sobre su cabeza continuos anatemas, sino para considerar que medio será el más adecuado y rápido para fortalecer nuestra unión, mejorar nuestro clima moral y material y enriquecer nuestra ciencia y nuestro espíritu, y esto es así no sólo porque sentimos la necesidad de acelerar el progreso sino porque tenemos el presentimiento de que no está muy lejos el día en que vamos a ser necesarios a los pueblos hermanos de la otra orilla del Atlántico” [67].

 

Por Nicolás Canosa, estudiante de Sociología en UBA, responsable nacional del Frente Cultural del Peronismo Militante y responsable de relaciones internacionales del CENACK.

 

 

Libros utilizados:

Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, Papa Francisco, 2013, ediciones de la Conferencia episcopal argentina, oficina del libro

Carta encíclica Laudato si. Sobre el cuidado de la casa común, Papa Francisco, 2015, Editorial Agape libros.

Estrategias y juegos de dominación. De Marx y Lenin a Perón y Hannah Arendt. Para una crítica del saber político moderno, Jorge Bolívar, 2008, Editorial Catálogo.

El pensamiento de Perón. Recorrido geopolítico e itinerario histórico. Dirección: Miguel Ángel Barrios. Selección de textos: Miguel Ángel Barrios y Fabián Lavallén Ranea,  2015, Editorial Biblos.

Crisis financiera global. La lucha por la configuración del orden mundial, Walter Formento y Gabriel Merino, 2011, Editorial Peña Lillo y Ediciones Continente.

Geopolítica de la crisis económica mundial. Globalismo vs Universalismo, Walter Formento y Dim Dierckxsens, 2016, Ediciones Fabro.

El imperio de la vigilancia. Nadie está a salvo de la red global de espionaje, Ignacio Ramonet, 2015, ediciones Capital Intelectual.

 

Artículos revisados:

https://www.pagina12.com.ar/11761-la-globalizacion-ha-muerto, por Álvaro García Linera.

https://cenack.com/wp-content/uploads/2017/01/Globalizaci%C3%B3n.pdf, por Miguel Ángel Barrios

https://cenack.com/wp-content/uploads/2017/01/BALANCE-DE-LA-POL%C3%8DTICA-EXTERIOR-DEL-GOBIERNO-DE-MAURICIO-MACRI-DURANTE-SU-PRIMER-A%C3%91O-DE-GESTI%C3%93N.pdf, por Juan Manuel Karg, Manuel Valenti Randi, Carlos Bianco, Oscar Laborde y Hugo Yasky

http://ogeoc.i-deal.am/siria-la-paz-laberinto/#more-210, por Adriana Rossi.

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https://cenack.com/wp-content/uploads/2017/01/Hacia-qu%C3%A9-globalizaci%C3%B3n-nos-dirigimos-Marcos-Methol-Sastre.pdf, por Marcos Methol Sastre.

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http://www.nodal.am/2017/01/mexico-en-el-laberinto-de-su-soledad-por-andres-rolandelli-especial-para-nodal-2/ , Por Andres Rollandelli

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http://www.bbc.com/mundo/noticias-38655307

http://katehon.com/es/article/la-agenda-globalista-de-china

http://www.cfkargentina.com/the-washington-post-el-presidente-trump/

http://www.lanacion.com.ar/1955582-un-patinazo-diplomatico

NOTAS

  1. http://www.cfkargentina.com/the-washington-post-el-presidente-trump/
  2. GEOPOLÍTICA de la CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL. Globalismo vs Universalismo, 2016, Ediciones Fabro.
  3. http://www.cfkargentina.com/economicamente-este-modelo-de-apertura-indiscriminada-donde-el-unico-pilar-es-el-endeudamiento-es-sumamente-vulnerable/
  4. https://www.pagina12.com.ar/11761-la-globalizacion-ha-muerto
  5. https://cenack.com/category/globalizacion/
  6. https://cenack.com/wp-content/uploads/2017/01/Hacia-qu%C3%A9-globalizaci%C3%B3n-nos-dirigimos-Marcos-Methol-Sastre.pdf
  7. Jorge Bolívar, pag 284 segundo tomo.
  8. 25 y 26 de noviembre de 2016, organizado por un conjunto de espacios políticos, sindicales y académicos en la Universidad Nacional de Avellaneda.
  9. http://ciepe.org.ar/ciepe/
  10. La Ley Glass-Steagall es el nombre bajo el que se conoce generalmente la Banking Act o Ley de Bancos de los Estados Unidosde 1933.  Entró en vigor el 16 de junio de 1933, estableciendo la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) e introduciendo diversas reformas bancarias, para controlar la especulación, destacando la separación entre la banca de depósito y la banca de inversión (bolsa de valores). Fue promulgada por el presidente Franklin D. Roosevelt para evitar que se volviera a producir una situación como la crisis de 1929. Fuertemente criticada desde mediados de los años 70, fue derogada el 12 de noviembre de 1999 por la Financial Services Modernization Act, más conocida como Ley Gramm-Leach-Bliley,1 justo a tiempo para permitir la constitución de Citigroup.
  1. http://www.clarin.com/mundo/fed-dice-reforma-fiscal-genera-incertidumbre_0_Sy8CtbZFl.html
  2. https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/file_attachments/bp-economy-for-99-percent-160117-summ-es.pdf
  3. idem
  4. https://www.nytimes.com/es/2016/12/26/podra-la-democracia-sobrevivir-al-populismo-de-trump-america-latina-puede-darnos-la-respuesta/?smid=wa-share-es
  5. https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/file_attachments/bp-economy-for-99-percent-160117-summ-es.pdf
  6. http://elpais.com/elpais/2017/01/13/planeta_futuro/1484311487_191821.html?id_externo_rsoc=FB_CC
  7. http://pajarorojo.com.ar/?p=31766 “ANTIGLOBALIZACIÓN. Del sub Marcos a Trump: El proteccionismo triunfa en la cuna del neoliberalismo” por Cristina Vallejo
  8. https://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-313886-2016-11-10.html
  9. https://www.pagina12.com.ar/3944-america-se-rebela
  10. Idem
  11. Idem
  12. https://www.youtube.com/watch?v=e6rKjL7crH0
  13. http://www.cfkargentina.com/democratas-trump-y-la-continua-y-peligrosa-negativa-de-aprender-la-leccion-de-brexit/
  14. Idem
  15. http://www.lanacion.com.ar/1955582-un-patinazo-diplomatico
  16. Idem
  17. http://www.mundoempresarial.com.ar/nota/299022-miguel-braun-adelanto-la-voluntad-de-argentina-de-ingresar-al-tpp
  18. https://cenack.com/wp-content/uploads/2017/01/BALANCE-DE-LA-POL%C3%8DTICA-EXTERIOR-DEL-GOBIERNO-DE-MAURICIO-MACRI-DURANTE-SU-PRIMER-A%C3%91O-DE-GESTI%C3%93N.pdf
  19. https://www.pagina12.com.ar/16246-trump-y-los-limones
  20. http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/13/estados_unidos/1487002907_400113.html
  21. http://www.celag.org/dependencia-economica-una-trump-para-los-mexicanos/
  22. http://www.elmundo.es/internacional/2017/02/16/58a4f167268e3e70308b4738.html
  23. http://www.telesurtv.net/news/Leopoldo-Lopez-Agente-de-la-CIA-el-golpe-guarimbas-Uribe-y-el-fascismo-20140218-0053.html // https://www.youtube.com/watch?v=iKKGNOYdcKg Documental “Plan la Salida”
  24. https://www.cubanet.org/noticias/con-sancion-a-vicepresidente-el-aissami-eeuu-envia-mensaje-de-apoyo-a-venezuela/
  25. https://mundo.sputniknews.com/firmas/201611281065149072-francia-rusia-fillon/

http://www.voltairenet.org/article195237.html (ver en el discurso transcripto la alusión a Rusia de Fillon)

  1. http://www.efe.com/efe/espana/mundo/steinmeier-a-favor-de-un-acercamiento-entre-la-union-europea-y-rusia/10001-3013104
  2. http://www.lavanguardia.com/politica/20170212/414276110090/putin-felicita-a-steinmeier-y-lo-invita-a-visitar-rusia.html
  3. http://www.lanacion.com.ar/1984453-renuncio-michael-flynn-el-consejero-de-seguridad-nacional-de-donald-trump , http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38026173 https://actualidad.rt.com/actualidad/231099-exasesor-flynn-revela-embajador-ruso
  4. http://www.abc.es/internacional/abci-tillerson-desmarca-trump-y-adopta-postura-mas-dura-hacia-rusia-201701120053_noticia.html
  5. https://actualidad.rt.com/actualidad/231077-trump-rusia-ucrania-crimea
  6. https://mundo.sputniknews.com/politica/201702151066983531-washington-moscu-politica-presion/
  7. http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38191636
  8. http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/10/estados_unidos/1486703048_032464.html
  9. http://www.efe.com/efe/espana/mundo/china-considera-que-la-conversacion-entre-trump-y-xi-fue-muy-buena/10001-3175105
  10. https://mundo.sputniknews.com/economia/201702151066973804-yuan-manipulaciones-monetarias-eeuu/
  11. http://www.celag.org/trump-ni-proteccionista-ni-liberal/
  12. http://www.abc.es/internacional/abci-rusia-advierte-trump-sobre-peligro-endurecimiento-politica-hacia-iran-201702062108_noticia.html
  13. http://ogeoc.i-deal.am/siria-la-paz-laberinto/#more-210
  14. http://www.infobae.com/america/mundo/2017/01/17/xi-jinping-defendio-la-economia-global-y-critico-el-proteccionismo-en-el-foro-de-davos/ // http://www.bbc.com/mundo/noticias-38655307  // http://katehon.com/es/article/la-agenda-globalista-de-china
  15. http://ctxt.es/es/20170125/Firmas/10572/Neoliberalismo-progresista-democratas-Hillary-Clinton-Nancy-Fraser.htm#.WI34NFJl7Sp.twitter
  16. Evangelii Gadium, Francisco
  17. Sobre la acción del uribismo y las redes sociales como factor desencadenante en el plebiscito por la Paz en Colombia se puede visitar este artículo que escribí tras los sucesos: https://cenack.com/colombia-unidad-o-balcanizacion/
  18. https://www.pagina12.com.ar/11533-el-ano-de-la-indignacion-movilizada
  19. https://www.youtube.com/watch?v=GbFvWnGU72U
  20. http://www.telesurtv.net/opinion/Derrotas-y-Victorias–20160308-0030.html
  21. El imperio de la vigilancia. Nadie está a salvo de la red global de espionaje, Ignacio Ramonet, 2015.
  22. http://pajarorojo.com.ar/?p=31790
  23. https://www.pagina12.com.ar/18563-la-rebelion-de-silicon-valley-contra-trump
  24. http://movimientospopulares.org/el-discurso-completo-de-papa-francisco-a-los-movimientos-populares/
  25. Evangelii Gadium, Papa Francisco, 2013.
  26. http://movimientospopulares.org/el-discurso-completo-de-papa-francisco-a-los-movimientos-populares/
  27. http://www.eldestapeweb.com/francisco-contra-los-medios-comunicacion-venden-estiercol-n25465
  28. Idem
  29. Idem
  30. Idem
  31. https://cenack.com/wp-content/uploads/2017/01/Globalizaci%C3%B3n.pdf “Ciudadanía común suramericana y latinoamericana. Reconocimiento de estudios en todos sus niveles. · Tierra, techo y trabajo deben ser los acuerdos programáticos de todas las fuerzas políticas y movimientos sociales. · Integración de infraestructura y energética del subcontinente con el paradigma de la Casa Común del Desarrollo Sustentable y Sostenible. · Armonización de códigos penales y criminalidad económica para una lucha frontal contra la criminalidad organizada. · Ley común regional para el financiamiento de las campañas políticas con el fin de evitar el financiamiento de la política y transparentarla al máximo. · Recuperar una Pedagogía Latinoamericana que incluya las nuevas tecnologías y nuevas redes en la globalización. Debemos generar el humanismo que reconcilie a la Ética con la Ciencia. La Educación inclusiva sólo es, si es de calidad. Esto es imposible sin una política que devuelva la alianza entre el Estado, la familia y la escuela. · Fortalecer y potenciar medios de comunicación desde y para la comunidad. Con decisión y respetando la libertad. · Impulsar cadenas de complementariedad económica industrial que tenga como base las PYMES y el cooperativismo”.